Documentos filtrados por edward snowden revelan una red de espionaje global del gobierno de estados unidos

martes, 2 de julio de 2013

Documentos filtrados por edward snowden revelan una red de espionaje global del gobierno de estados unidos

Documentos filtrados por Edward Snowden revelan la existencia de una red de espionaje con la que el gobierno de Estados Unidos ha monitoreado la actividad diplomática de países de América, Europa y Asia.
En una nueva filtración en torno al escándalo de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos ysu sistema de hipervigilancia por Internet, documentos obtenidos por Edward Snowden revelan que el gobierno estadounidense posee una amplia red de espionaje diplomático que cubre embajadas en países de América, Europa y Asia.
Según dio a conocer el periódico inglés The Guardian, uno solo de los documentos enlista 38 embajadas y misiones, caracterizándolas como “objetivos”, además de que da detalle de los mecanismos de espionaje utilizados, de dispositivos y software (bugs) para interceptar comunicaciones en dispositivos electrónicos a cables de recolección de transmisiones con antenas especializadas.
Una de las cosas más sorpresivas es que, a diferencia de otras filtraciones, en las que los objetivos de espionaje son países tradicionalmente enemistados con Estados Unidos (por ejemplo, los de Medio Oriente), al parecer en años recientes también se han intervenido las comunicaciones y operaciones de las embajadas de países como Francia, Italia, Grecia, Japón, México, Corea del Sur, India y Turquía. Un documento de 2007 menciona la instalación de Dropmire, un bug “implantado en el Cryptofax de la embajada de la Unión Europea en DC [Distrito de Columbia]”, un aparato de fax ecriptado que servía entonces para enviar cables del personal diplomático europeo en Estados Unidos a sus respectivos gobiernos.
Asimismo, esta serie de operaciones se enfocaron en ciertos momentos a organismos supranacionales como la OTAN y la ONU y las delegaciones que países como Francia y Grecia enviaron a estos.
En cierta forma estas revelaciones se complementan con las realizadas por Julian Assange y Wikileaks, cuando entonces se dieron a conocer cables diplomáticos en los que miembros del servicio exterior estadounidense expresaban sus impresiones y recomendaciones a su gobierno con respecto a la situación que vivían en los países donde se encontraban destacados. Ambas hacen ver que el gobierno de la Unión Americana no conoce aliados ni enemigos sino, parafraseando un conocido motto de la diplomacia, solo intereses.
Snowden: “EEUU no teme a los informantes, sino a tener una sociedad informada”
RT Actualidad – El ex empleado de la CIA Edward Snowden ha roto su silencio por primera vez, desde que huyera de Hong Kong a Moscú hace ocho días. WikiLeaks ha publicado la declaración de Snowden desde Moscú.
“Hace una semana hui de Hong Kong después de que quedara claro que mi libertad y mi seguridad estaban amenazadas por haber revelado la verdad. Mi libertad se ha mantenido debido a los esfuerzos de mis nuevos y viejos amigos, familiares y otras personas, a las cuales nunca he conocido y probablemente nunca conoceré. Les confié mi vida y ellos confiaron en mí, algo por lo que siempre les estaré agradecido.
El jueves el presidente Obama declaró ante todo el mundo que no iba a permitir que ningún diplomático “entrara en tejes y manejes” sobre mi caso. Sin embargo, ahora se ha reportado que después de haber prometido no hacerlo, el presidente ordenó a su vicepresidente presionar a los líderes de las naciones en las que he solicitado protección para que negaran mis peticiones de asilo.
Este tipo de engaño de un líder mundial no es justicia, tampoco es un castigo ilegal de expatriación. Estas son las antiguas malas herramientas de la agresión política. Su propósito es asustar y no a mí, sino a los que quieren venir a reemplazarme.
Durante décadas EE.UU. ha sido uno de los más fuertes defensores del derecho humano de solicitar asilo. Lamentablemente este derecho diseñado y aprobado por EE.UU. en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, está siendo rechazado por el actual Gobierno de mi país. La Administración Obama ha adoptado la estrategia de utilizar a la ciudadanía como arma.
Aunque estoy condenado por no hacer nada, se ha revocado unilateralmente mi pasaporte, dejándome como un apátrida sin ningún tipo de orden judicial, y la administración pretende ahora privarme de un derecho fundamental. Un derecho que pertenece a todo el mundo: El derecho a solicitar asilo.
Al final, el Gobierno de Obama no teme a los informantes como yo, Bradley Manning o Thomas Drake. Somos apátridas, encarcelados o impotentes. No, la Administración Obama no tiene miedo de uno. Tiene miedo de una sociedad informada, enojada que exige un Gobierno constitucional que le fue prometido y que debería tener.
Soy firme en mis convicciones y estoy impresionado por los esfuerzos aplicados por muchos.
Edward Joseph Snowden
Lunes 1 de julio de 2013″.
Fuente: http://www.contrainjerencia.com/?p=70119

 
El precio de la verdad
 
Mientras la prensa internacional presenta las informaciones de Edward Snowden como revelaciones sobre el programa PRISM y finge descubrir lo que todo el mundo sabe desde hace tiempo, Thierry Meyssan se interesa más bien en el sentido de este acto de rebelión. Y otorga por ello mucha más importancia al caso del general Cartwright, también acusado de espionaje.
Ex comandante de las fuerzas nucleares de Estados Unidos, ex jefe del Estado Mayor Conjunto, ex consejero militar del presidente Obama, el general Cartwright está siendo acusado de espionaje. Se le imputa haber entregado al New York Times información sobre la guerra secreta contra Irán para evitar así una guerra inútil.
¿Qué son los funcionarios estadounidenses, civiles o militares, que se exponen a un mínimo de 30 años de cárcel por haber revelado a la prensa secretos de Estado de su país? ¿Son «denunciantes» que ejercen un contrapoder dentro de un sistema democrático o se trata de «miembros de la resistencia contra la opresión» dentro una dictadura militaro-policiaca? La respuesta no depende de nuestras propias opiniones políticas sino de la naturaleza misma del Estado estadounidense. Y esa respuesta cambia por completo si nos centramos en el caso de Bradley Manning, el joven soldado izquierdista de Wikileaks, o si incluimos el caso del general Cartwright, consejero militar del presidente Obama, sometido a investigación desde el jueves 27 de junio de 2013 bajo la acusación de espionaje.
Se impone aquí un regreso atrás en el tiempo para entender cómo funciona el paso del «espionaje» a favor de una potencia extranjera a la «deslealtad» hacia la organización criminal en la que uno ha trabajado.
Peor que la censura:
la criminalización de las fuentes
El presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz Woodrow Wilson trató de poner en manos del ejecutivo estadounidense el poder de censurar la prensa cuando están en juego la «seguridad nacional» o la «reputación del gobierno». En su discurso sobre el Estado de la Unión correspondiente al 7 de diciembre de 1915, Wilson declaró: «Hay ciudadanos de Estados Unidos … que han vertido el veneno de la deslealtad en las arterias mismas de nuestra vida nacional, que han tratado de arrastrar al desprecio de la autoridad y de la buena reputación de nuestro gobierno … de destruir nuestras industrias … y de denostar sobre nuestra política en beneficio de intrigas extranjeras … Carecemos de leyes federales adecuadas … Os exhorto a no hacer menos que salvar el honor y el respeto de la nación por sí misma. Esas criaturas de la pasión, de la deslealtad y de la anarquía deben ser aplastadas.» [1]
A pesar de ese discurso, el Congreso no siguió de inmediato la exhortación del presidente Wilson. Como consecuencia de la entrada en guerra de Estados Unidos, el Congreso votó la Espionage Act, que retomaba los elementos fundamentales de la Official Secrets Act británica. Ya no se trata de censurar la prensa sino de cortarle el acceso a la información, prohibiendo a los depositarios de los secretos del Estado revelar lo que saben. Ese dispositivo legal permite a los anglosajones presentarse como «defensores de la libertad de expresión», cuando en realidad son los peores violadores del derecho democrático a la información, derecho que sin embargo defienden las Constituciones de los países escandinavos.
El silencio, más eficaz que el secreto
Los anglosajones viven así mucho menos informados que los extranjeros sobre lo que sucede en sus propios países. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá lograron mantener en secreto –en su propio territorio– el Proyecto Manhattan, destinado a la concepción de la bomba atómica, a pesar de que 130 000 personas trabajaron en ese proyecto durante 4 años y de que los servicios secretos extranjeros lo habían penetrado ampliamente.
 ¿Por qué pudieron mantenerlo en secreto? Porque Washington no estaba preparando aquella arma para la guerra que estaba librando en aquel momento sino para la siguiente, o sea para la guerra contra la Unión Soviética. Como ya lo han demostrado los historiadores rusos, en Japón se pospuso la capitulación hasta que se concretó la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, como advertencia dirigida a la URSS. Si los estadounidenses hubiesen sabido que su país disponía de aquella arma, sus dirigentes habrían tenido que utilizarla para acabar con Alemania y no para amenazar al aliado soviético a costa de los japoneses. En realidad, la guerra fría comenzó antes del fin de la Segunda Guerra Mundial [2].
En materia de secreto, es importante señalar que Stalin y Hitler tuvieron conocimiento sobre la existencia delProyecto Manhattan desde el momento mismo de su inicio, porque ambos tenían agentes donde había que tenerlos. Truman, sin embargo, en su calidad de vicepresidente de Estados Unidos, no fue informado hasta el último momento, o sea después del fallecimiento del presidente Roosevelt.
La verdadera utilidad de la Espionage Act
En todo caso, el espionaje ocupa un lugar secundario en la Espionage Act, como queda demostrado por su forma de aplicación.
En tiempo de guerra, la Espionage Act sirve más bien para castigar las opiniones disidentes. Por ejemplo, en 1919, la Corte Suprema determinó –al pronunciarse sobre los casosSchrenck contra Estados Unidos y Abrams contra Estados Unidos– que el hecho de llamar a la insumisión o a la no intervención en contra de la Revolución Rusa se incluía entre los comportamientos penados por la Espionage Act.
En tiempo de paz, esa misma ley sirve para impedir que los funcionarios hagan público un sistema de fraudes o crímenes cometidos por el Estado, incluso aunque revelen hechos de los que el público ya tenía conocimiento previo pero que no han podido comprobarse hasta el momento de las revelaciones impugnadas.
Bajo la administración Obama ya se ha recurrido a la Espionage Act en 8 ocasiones, lo cual es todo un record en tiempo de paz. No abordaremos en este trabajo el caso de John Kiriakou, el oficial de la CIA que reveló el arresto de Abu Zoubeida y las torturas a las que este fue sometido. Lejos de ser un héroe, Kiriakou es en realidad un agente provocador de la propia CIA cuya misión consiste en hacer creer a la opinión pública la leyenda de las supuestas confesiones arrancadas a Zoubeida, para justificar a posteriori la «lucha contra el terrorismo» [3].
Tampoco abordaremos el caso de Shamal Leibowitz, en la medida en que sus revelaciones nunca se dieron a conocer a la opinión pública. Nos quedan así 6 casos profundamente instructivos sobre el sistema militaro-policiaco estadounidense.
Stephen Jin-Woo Kim confirmó a Fox News que Corea del Norte estaba preparando un ensayo nuclear, a pesar de las amenazas de Estados Unidos contra Pyongyang, una confirmación que en nada perjudicaba a Estados Unidos, aparte de subrayar su incapacidad para imponer obediencia a Corea del Norte. Esa información ya había sido divulgada, en otro contexto, por el célebre periodista estadounidense Bob Woodward sin provocar ningún tipo de reacción.
Thomas Andrew Drake reveló a un miembro de la Comisión de la Cámara de Representantes encargada de los servicios de inteligencia el despilfarro del programa Trailblazer. O sea, se le reprochó haber informado a los parlamentarios encargados de vigilar a las agencias de inteligencia que la NSA (National Security Agency) estaba tirando secretamente por la ventana miles de millones de dólares. El objetivo del programa Trailblazerera buscar la manera de implantar virus informáticos en cualquier computadora o teléfono móvil. Algo que nunca prosperó.
En ese mismo campo, Edward Snowden, empleado de la firma jurídica Booz Allen Hamilton, hizo públicos diversos documentos de la NSA que demostran el espionaje estadounidense contra China… y también contra los invitados al G20 organizado en Reino Unido. Lo más importante es que demostró la envergadura del sistema militar de escuchas de las comunicaciones telefónicas y a través de Internet, escuchas a las que nadie escapa, ni siquiera el presidente de Estados Unidos. Ahora la clase política estadounidense describe a Snowden como «un traidor a eliminar», únicamente porque sus documentos impiden que la NSA pueda seguir negando ante el Congreso la realización de una serie de actividades de todos conocidas desde hace mucho tiempo.
Bradley Manning, un simple soldado, transmitió a Wikileakslos videos de dos crímenes cometidos por el ejército estadounidense, 500 000 informes de inteligencia de las bases militares estadounidenses en Irak y 250 000 cables sobre los datos de inteligencia recogidos por los diplomáticos estadounidenses durante sus conversaciones con políticos extranjeros. Nada de especialmente importante, pero se trata de una documentación que da al público una idea de los burdos chismes que recoge el Departamento de Estado y que sirven de base a la «diplomacia» de Estados Unidos.
Jeffrey Alexander Sterling es un empleado de la CIA que reveló al New York Times la «Operación Merlin». Pero más sorprendente resulta el caso del general James Cartwright, ex número 2 de las fuerzas armadas de Estados Unidos, ya que fue jefe adjunto del Estado Mayor Conjunto, y también consejero del presidente, tan cercano a este último que en Washington llegaron a llamarlo «el general de Obama». Ahora resulta que este militar de alto rango reveló el año pasado al New York Times la «Operación Juegos Olímpicos» y acaba de abrirse una investigación en su contra, según CNN.
Sterling y Cartwright no creen en el mito israelí sobre «la bomba atómica de los ayatolas». Así que trataron de contrarrestar los intentos israelíes de arrastrar Estados Unidos a la guerra contra Irán. La «Operación Merlin» consistía en hacer llegar a Irán información falsa sobre la fabricación de la bomba atómica. En realidad se trataba de una provocación para que Irán emprendiera un programa nuclear de carácter militar, lo cual justificaría a posteriori la acusación israelí [4]. En cuanto a la «Operación Juegos Olímpicos», esta consistía en introducir los virus informáticos Stuxnet y Flame en los ordenadores de la central iraní de Natanz para provocar problemas en el funcionamiento de esa instalación, específicamente en las centrifugas [5]. El objetivo era, por lo tanto, sabotear el programa nuclear civil iraní. Así que esas revelaciones no perjudicaron los intereses de Estados Unidos sino las ambiciones de Israel.
Una forma de resistencia
Cierta oposición de salón nos presenta a las personas encausadas bajo la Espionage Act como «denunciantes» (whistleblower), como si Estados Unidos fuese hoy una verdadera democracia en la que es posible denunciar ante la ciudadanía los pocos errores que hay que corregir.
Lo que en realidad nos demuestran estos ejemplos es que, en Estados Unidos, desde el simple soldado (Bradley Manning) hasta el número 2 de las fuerzas armadas (el general Cartwright), existen hombres que tratan de luchar como pueden contra un sistema dictatorial cuando se dan cuenta de que forman parte del mecanismo. Ante un sistema monstruoso, lo justo es catalogarlos entre los ejemplos más conocidos de una forma de resistencia, como el almirante Canaris o el conde Stauffenberg.
Thierry Meyssan      
[1] “There are citizens of the United States … who have poured the poison of disloyalty into the very arteries of our national life; who have sought to bring the authority and good name of our Government into contempt … to destroy our industries … and to debase our politics to the uses of foreign intrigue… [W]e are without adequate federal laws… I am urging you to do nothing less than save the honor and self-respect of the nation. Such creatures of passion, disloyalty, and anarchy must be crushed out.”
[2] «La Segunda Guerra Mundial podía haber terminado en 1943», «Si no fuera por la toma de Berlín…» y «La Conferencia de Yalta ofrecía una oportunidad que no fue aprovechada», entrevista de Viktor Litovkine con Valentin Faline, Ria-Novosti/Red Voltaire, 30 de marzo, 1º y 12 de abril de 2005.
[4] State of War: The Secret History of the CIA and the Bush Administration, por James Risen, Free Press, 2006.
[5] «Obama Order Sped Up Wave of Cyberattacks Against Iran» por David E. Sanger, The New York Times, 1º de junio de 2012. «Did America’s Cyber Attack on Iran Make Us More Vulnerable?» por Marc Ambinder, The Atlantic, 5 de junio de 2012. «The rewards (and risks) of cyber war»,por Steve Call, The New Yorker, 7 de junio de 2012. «U.S., Israel developed Flame computer virus to slow Iranian nuclear efforts, officials say», por Ellen Nakashima, Greg Miller y Julie Tate, The Washington Post, 19 de junio de 2012.
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El significado esencial del espionaje masivo de EEUU

domingo, 23 de junio de 2013

El significado esencial del espionaje masivo de EEUU

 Introducción
Las revelaciones sobre cómo el gobierno de Obama usa a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, según sus siglas en inglés) para espiar secretamente las comunicaciones de cientos de millones de ciudadanos de EE.UU. y otros países ha generado denuncias en todo el mundo. En EE.UU. no hubo ninguna protesta masiva, a pesar de la amplia cobertura periodística y de la oposición de las organizaciones pro libertades civiles. Los líderes del Congreso, tanto del partido demócrata como del republicano, al igual que los jueces más importantes aprobaron un programa de espionaje doméstico sin precedentes…
Aún peor, cuando se hicieron públicas las operaciones de espionaje a gran escala, los líderes principales del Senado y del Congreso reafirmaron su respaldo a todas y a cada una de las intromisiones en las las comunicaciones electrónicas y escritas de ciudadanos estadounidenses. El presidente Obama y su fiscal general Holder defendieron firme y abiertamente las operaciones globales de espionaje de la NSA.
Las cuestiones que surgen de este vasto aparato policíaco secreto y de la penetración y control que ejerce sobre la sociedad civil, atentando contra la libertad de expresión de los ciudadanos, va mucho más allá de meras “violaciones de la privacidad”, como la calificaron muchos expertos legales.
La mayoría de los defensores de las libertades civiles se enfocan en las violaciones de los derechos individuales, garantías constitucionales y derechos a la privacidad de los ciudadanos. Estas son cuestiones legales importantes y esta postura es correcta. Sin embargo, las críticas constitucionales-legales no van lo suficientemente lejos: no tocan los temas fundamentales; evitan hacer cuestionamientos políticos básicos.
¿Por qué un aparato tan masivo de espionaje global manejado por el estado policial se volvió tan esencial para el régimen gobernante? ¿Por qué el conjunto de los líderes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial hicieron declaraciones públicas en las que repudiaron todas las garantías constitucionales de manera tan descarada? ¿Por qué los dirigentes electos defendieron el espionaje político global contra la ciudadanía? ¿Qué tipo de políticos existen en un estado policial? ¿Qué tipo de políticas de largo término, de gran escala, a nivel interno e internacional son ilegales e inconstitucionales como para justificar el desarrollo de una vasta red de espionaje doméstico y una infraestructura de tecno-espionaje de billones de dólares manejada por el estado corporativo en una época de “austeridad” presupuestaria caracterizada por los recortes en los programas sociales?
El segundo grupo de preguntas surge del uso de los datos obtenidos por el espionaje. Hasta el momento, la mayoría de los críticos cuestionaron la existencia del espionaje masivo implementado por el estado pero evitaron el tema crucial sobre qué medidas toman a continuación, o como resultado del espionaje, contra los individuos, grupos o movimientos espiados. La pregunta esencial es: ¿Qué represalias y sanciones se producen como resultado de la “información” que ha sido recolectada, clasificada y aplicada por estas redes de espionaje manejadas por el estado policial? Ahora que el “secreto” del espionaje extendido realizado por el estado policial forma parte de la conversación pública, el próximo paso debería ser la revelación de las operaciones secretas contra aquellos espiados por las redes de espionaje luego de haber sido rotulados como un “riesgo para la seguridad nacional”.
Las políticas detrás del estado policial
La razón fundamental para la transformación del estado en un enorme aparato de espionaje es el carácter profundamente destructivo de las políticas interna e internacional implementadas violentamente por el gobierno. La vasta expansión del aparato del estado policial no es una respuesta a los atentados del 11 de septiembre. El crecimiento geométrico de espías, presupuestos policiales secretos y la vasta intromisión en las comunicaciones de los ciudadanos coincide con las guerras globales. La decisión de militarizar la política global de EE.UU. requiere de una redistribución radical del presupuesto, del recorte del gasto social a favor del crecimiento del imperio; de la destrucción de la salud pública y del seguro social para beneficio de Wall Street. Estas son políticas que aumentan drásticamente las ganancias de los banqueros y de las corporaciones mientras que castigan a los trabajadores con impuestos regresivos.
Las guerras internacionales extendidas y prolongadas fueron financiadas a expensas del bienestar de los ciudadanos. Esta política generó un deterioro en el estándar de vida de varias decenas de millones de ciudadanos y una creciente insatisfacción en la población. El potencial de resistencia social, como quedó evidenciado por el movimiento de breve vida “Ocupar Wall Street”, contó con el respaldo del 80% de la población. La respuesta positiva fue una alarma para el estado y condujo a una escalada de las medidas tomadas por el estado policial. El espionaje masivo tiene como fin identificar a los ciudadanos que se opongan a las guerras imperiales y a la destrucción del sistema de asistencia social; se los rotula como “amenazas para la seguridad” como una manera de controlarlos usando los poderes policiales arbitrarios. La expansión de los poderes presidenciales para hacer la guerra ha sido acompañado con el incremento del tamaño y del alcance del aparato estatal de espionaje: cuanto más ataques con drones se hacen en el exterior bajo órdenes presidenciales, mayor es la cantidad de intervenciones militares, y mayor es la necesidad de una élite política presidencial que fortalezca la vigilancia de los ciudadanos para prevenir un contraataque popular. En este contexto, la política de espionaje masivo es llevada a cabo como una “acción preventiva”. A mayor operaciones del estado policial, mayor será el miedo y la inseguridad entre los ciudadanos y activistas disidentes.
El ataque al estándar de vida de la clase trabajadora y de la clase media de EE.UU. con el fin de financiar las guerras, y no la llamada “guerra contra el terrorismo, es la causa de que el estado haya desarrollado ataques cibernéticos masivos contra la ciudadanía estadounidense. No se trata solamente de la violación de la privacidad individual; sino que consiste, fundamentalmente, en la infracción estatal de los derechos colectivos de los ciudadanos organizados para participar libremente en la oposición pública contra políticas socioeconómicas regresivas y para cuestionar el imperio. Junto a la proliferación de instituciones burocráticas, con más de un millón de recolectores de “datos de seguridad”, existen decenas de miles de “operadores de campo”, analistas e inquisidores, actuando arbitrariamente para rotular a los ciudadanos disidentes como “riesgos de seguridad” e imponer represalias según sus necesidades políticas de sus jefes políticos.
El aparato del estado policial tiene sus propias reglas de auto-protección y auto-perpetuación; tiene sus propias conexiones y hasta puede llegar a competir con el Pentágono. El estado policial se conecta y protege a los amos de Wall Street y a los propagandistas de la clase media -¡incluso hasta cuando los espíe (porque debe hacerlo)!
El estado policial es un instrumento del Poder Ejecutivo, un canal para sus prerrogativas y poderes arbitrarios. Sin embargo, en temas administrativos, posee un grado de “autonomía” para atacar conductas disidentes. Lo que queda claro es el alto grado de cohesión, disciplina vertical y defensa mutua, desde arriba hacia abajo en la jerarquía. El hecho de que un solo denunciante de conciencia, Edward Snowden, emerja de entre cientos de miles de espías, es una excepción solitaria que confirma la regla: Hay menos desertores entre los millones de miembros de la red de espionaje de EE.UU. que en todas las familias mafiosas de Europa y América del Norte.
Comentario: Dejamos el beneficio de la duda sobre la “buena conciencia” de Snowden, ya que existe la posibilidad de que no sea quién dice ser. Para más información, le recomendamos el siguiente artículo (en inglés):
El aparato de espionaje doméstico opera con impunidad gracias a su red de poderosos aliados internos e internacionales. Todos los líderes legislativos de ambos partidos están informados y son cómplices de las operaciones de espionaje. Ramas relacionadas del gobierno, como la agencia impositiva (Internal Revenue Services, IRS) cooperan proporcionando información y persiguiendo a los grupos o individuos bajo vigilancia. Israel es un aliado clave del IRS, como ha sido documentado por la prensa israelí (Haaretz, 8 de junio, 2013). Dos firmas israelíes de alta tecnología (Verint y Narus) con conexiones con la policía secreta israelí (MOSSAD) proveyeron el software de espionaje usado por la NSA y esto, por supuesto, abrió una ventana hacia el espionaje israelí en EE.UU. contra los estadounidenses opuestos al estado sionista. El escritor y crítico, Steve Lendman, señala que los amos del espionaje israelí, usando sus “empresas de fachada”, han tenido desde hace tiempo la impunidad para “robar información comercial e industrial”. Y que debido al poder y a la influencia de los presidentes de las 52 organizaciones judías-estadounidenses, los funcionarios del Ministerio de Justicia dieron la orden de suspender docenas de casos de espionaje israelí. Los estrechos vínculos entre Israel y el aparato de espionaje de EE.UU. evitan un verdadero escrutinio de las operaciones y de los objetivos políticos -a un precio muy alto para la seguridad de los ciudadanos de EE.UU. En años recientes se destacan dos incidentes: “expertos” de seguridad israelí fueron contratados para asesorar al Departamento de Seguridad Nacional de Pennsylvania en su trabajo de investigación; y la represión gubernamental “estilo Stasi” contra críticos y ambientalistas (comparados con “los terroristas de Al Qaeda” por Israel). Cuando esto fue revelado, en 2010, tuvo que renunciar el Director James Power. En 2003, el gobernador de New Jersey, Jim McGreevy nombró a su amante, un agente del gobierno de Israel; después, a fines de 2004, renunció y denunció al israelí Golan Cipel por extorsión. Estos ejemplos son una pequeña muestra para ilustrar la magnitud de la intersección entre las tácticas del estado policial israelí y la represión interna en EE.UU.
Las consecuencias políticas y económicas del estado-espía
Las denuncias de las operaciones masivas de espionaje son un paso positivo, hasta ahora. Pero igualmente importante es la pregunta “¿qué viene después del acto de espiar?”. Ahora sabemos que cientos de millones de estadounidenses fueron y son espiados por el estado. Sabemos que el espionaje masivo es una política oficial del Ejecutivo que cuenta con la aprobación de los líderes legislativos. Pero solo tenemos información fragmentada de las medidas represivas derivadas de la vigilancia de “los sospechosos”. Podemos asumir que hay una división del trabajo entre los recolectores de información, los analistas de inteligencia y los agentes que hacen trabajo de campo en la vigilancia de “grupos e individuos peligrosos”, basado en un criterio interno que solo la policía secreta conoce. Los agentes de espionaje clave se encargan de elaborar y aplicar los criterios para calificar a alguien como un “riesgo de seguridad”. Los individuos y grupos que expresan posturas críticas de la política interior y exterior del gobierno son catalogados como un “riesgo”; aquellos que protestan activamente están en la categoría de “riesgo mayor”, incluso aunque no hayan violado ninguna ley. La cuestión de la legalidad de las acciones y posturas de un ciudadano ni siquiera entra en la ecuación de los amos del espionaje; ni tampoco la valoración de la legalidad de los actos de espionaje contra los ciudadanos. El criterio determinante de un riesgo de seguridad está por encima de cualquier consideración o defensa de la Constitución.
Sabemos por una gran cantidad de casos públicos que personas críticas del tema legal, fueron ilegalmente espiadas, arrestadas, sometidas a juicio y encarceladas -sus vidas y las vidas de sus familias y amigos sufrieron un altísimo costo . Sabemos que cientos de hogares, sitios de trabajo de personas bajo sospecha han sufrido redadas tipo “excursiones en busca de quién sabe qué”. Sabemos que familiares, asociados, vecinos, clientes y empleados de los “sospechosos” han sido interrogados, presionados e intimidados. Sobretodo, sabemos que decenas de millones de ciudadanos respetuosos de las leyes, que tienen posturas críticas de la economía interna y de las guerras en el extranjero, han sido censurados por el miedo, con mucho fundamento, a las operaciones masivas ejecutadas por el estado policial. En esta atmósfera intimidatoria, cualquier conversación crítica o palabra emitida en cualquier contexto o enviada por algún medio puede ser interpretada, por espías sin nombre ni rostro, como una “amenaza de seguridad” -y el nombre de uno puede entrar así en la lista secreta, y cada vez más larga, de “terroristas potenciales”. La mera presencia y dimensiones del estado policial ya es intimidante. Mientras tanto, hay ciudadanos que sostendrían que el estado policial es necesario para protegerlos de los terroristas. Pero, ¿cuántos se sienten obligados a respaldar un estado terrorista solo para alejar cualquier sospecha, con el fin de no ser incluido en la lista de sospechoso? ¿Cuántos estadounidenses con mentalidad crítica tienen miedo del estado y jamás van a pronunciar en público lo que susurran en casa?
Cuánto más grande sea la policía secreta, mayor será su capacidad operativa. Cuánto más regresiva sea la política económica interna, mayor será el miedo y el desprecio de la élite política.
Incluso mientras el presidente Obama y sus socios demócratas y republicanos hacen alarde de su estado policial y de su eficiencia en el cumplimiento de la “función de seguridad”, la vasta mayoría de los estadounidenses toman conciencia de que el miedo creado hacia dentro del país sirve a los intereses de librar guerras imperiales en el extranjero; la cobardía frente al estado policial solo incentiva mayores recortes en los estándares de vida. ¿Cuándo se darán cuenta que el hecho de exponer el espionaje es solamente el principio de una solución? ¿Cuándo reconocerán que la tarea de terminar con el estado policial es esencial para desmantelar el costoso imperio y hacer que EE.UU. sea una nación segura y próspera?
James Petras
Rebelión
Traducido para Rebelión por Silvia Arana

Renuncia subdirector de la CIA tras escándalo por espionaje en Internet

jueves, 13 de junio de 2013

Renuncia subdirector de la CIA tras escándalo por espionaje en Internet

El subdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Michael Morell, renunció este miércoles y será sustituido por la actual asesora legal de la Casa Blanca Avril D. Haines, el próximo 9 de agosto.
“Aunque he dado todo lo que tengo a la Agencia Central de Inteligencia y su misión vital durante un tercio de siglo, es hora para mí de dar todo lo que tengo a mi familia”, dijo Morell en un comunicado divulgado por la agencia.
Luego de trabajar 33 años en la CIA asumiendo responsabilidades como director encargado y una como subdirector, se retira en medio del conflicto actual en torno a la Agencia, luego de que se revelara el plan de espionaje masivo en Internet que afecta a millones de usuarios en Google, Facebook, Skype y Apple.
Informaciones publicadas en la prensa del país revelaron que Estados Unidos realiza programas de espionaje de registros telefónicos y de comunicaciones en internet a todos los usuarios con el fin de controlar las comunicaciones de sospechosos de terrorismo.
Por su parte, en el comunicado de la Agencia, el director John Brennan dijo que trató “por todos los medios que se quedara el mayor tiempo posible, pero él decidió retirarse para pasar más tiempo con su familia y seguir con otras oportunidades laborales”.
Brennan dijo que Morell será sustituido por Avril Haines, la primera mujer en esa posición. Haines es la actual asistente adjunta del presidente y asesora jurídica del Consejo Nacional de Seguridad.
Haines también se desempeñó como asesora legal asistente para asuntos de tratados en el Departamento de Estado, de acuerdo a un comunicado de la Casa Blanca.
Morrell ocupó el máximo cargo de la agencia de espionaje tras la salida del exdirector David Petraeus como consecuencia de un escándalo por una relación extramarital, hasta que el presidente Barack Obama, eligió a su asesor contra el terrorismo John Brennan, actual titular la organización.
Durante la gestión de Morrell, se aprobó la petición del Departamento de Estado de eliminar la referencia a los milicianos en los puntos de debate sobre el ataque en Libia. También fue ampliamente criticado por decir que el programa de interrogatorios de la CIA produjo cierta información útil.

Video :  RT
Tomás Mosciatti comenta filtraciones de la NSA: “El gran hermano ya está entre nosotros”
Hoy pareciera que tuviéramos un gran hermano. Uno que se cree guardián, que quiere decidir por nosotros y que quiere establecer lo que es bueno y lo que es malo.
Recordemos que Edward reveló a los medios norteamericanos todo lo que ocurre con el espionaje que realiza el Gobierno de ese país a sus ciudadanos y se vio obligado a pedir asilo en “cualquier país que crean en la libertad de expresión”, según explicó. Y es que el programa PRISM, permite a la entidad gubernamental ingresar a cuentas de los ciudadanos gracias a la colaboración de las empresas informáticas.
El cuestionado Snowden, que indicó que todo lo que dijo fue “para tener su mente limpia”, adelantó además que en el país que gobierna Obama se construyen unas instalaciones que almacenarán todo el tráfico de Internet mundial de los últimos 5 años. Es decir, tendrán todos los datos almacenados. ¿Cuáles? El suyo, el mío, el que ellos quieran… el gran hermano ya está entre nosotros y todos seremos víctimas.
Para ver el video entra aquí..
Visto en : Verdad Ahora
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Antiterrorismo: La operación encubierta de la inteligencia estadounidense en Colombia

domingo, 22 de diciembre de 2013

Antiterrorismo: La operación encubierta de la inteligencia estadounidense en Colombia

Acción encubierta de la CIA en Colombia
La inteligencia de EE.UU., kits de bombas GPS ayudan a la nación de América Latina a demoler las fuerzas rebeldes

Por Dana Priest
Graficos por Alberto Cuadra, Cristina Rivero, Gene Thorp
Washington Post

Las cincuentenarias Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una vez considerada la insurgencia mejor financiada en el mundo, se encuentra en su estado más pequeño y más vulnerable en las últimas décadas, debido en parte a un programa de acción encubierta de la CIA que ha ayudado a las fuerzas de Colombia a matar a por lo menos dos docenas de líderes rebeldes, según entrevistas con más de 30 antiguos y actuales funcionarios estadounidenses y colombianos.

La ayuda secreta, que también incluye ayuda sustancial espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, se financia a través de un presupuesto negro multimillonario. No es parte del paquete de 9 mil millones de USD que la opinión pública conoce en su mayoría de ayuda militar de EE.UU. llamado Plan Colombia, que comenzó en 2000.


Arriba: Un miembro de la Fuerza Aérea Colombiana se limpia un A- 29 Super Tucano, un avión de turbohélice que suelen participar en las huelgas contra objetivos de las FARC. ( Raul Arboleda / AFP a través de Getty Images)

El programa de la CIA no divulgada previamente fue autorizado por el presidente George W. Bush en la década de 2000 y ha continuado bajo el presidente Obama, de acuerdo con militares, la inteligencia y los funcionarios diplomáticos de EE.UU. La mayoría de los entrevistados hablaron con la condición del anonimato debido a que el programa está clasificado y en curso.

El programa encubierto en Colombia proporciona dos servicios esenciales a la batalla de la nación contra las FARC y un grupo insurgente más pequeño, el Ejército de Liberación Nacional (ELN): inteligencia en tiempo real que permite a las fuerzas colombianas a dar caza a los líderes individuales de las FARC y, a partir de 2006, una herramienta particularmente eficaz con que matarlos.

Esa arma es un kit de orientación por GPS de $ 30.000 que transforma una bomba de gravedad menos precisa de 500 libras en una bomba inteligente de alta precisión. Las bombas inteligentes, también llamadas municiones guiadas de precisión o PGMs, son capaces de matar a una persona en la selva de triple cobertura foliar si su ubicación exacta se puede determinar y las geo-coordenadas programadas en el pequeño cerebro de computadora de la bomba.

En marzo de 2008, de acuerdo con nueve funcionarios estadounidenses y colombianos, la Fuerza Aérea Colombiana, con la aprobación tácita de EE.UU., lanzó bombas inteligentes de fabricación estadounidense a través de la frontera hacia Ecuador para matar a un importante líder de las FARC, Raúl Reyes. El papel indirecto de EE.UU. en ese ataque no se ha divulgado previamente.

El programa de acción encubierta en Colombia es una de un puñado de iniciativas de inteligencia mejorada que ha escapado a la atención pública desde los ataques del 11 de septiembre de 2001. La mayoría de estos otros programas, pequeños pero crecientes, están situados en países en los que los carteles de drogas violentos han causado inestabilidad.


Fuentes: Departamento de Estado de EE.UU., País Libre, del Ministerio de Defensa de Colombia y la Fuerza Aérea. La investigación y los datos compilados por Elyssa Pachico. Gráfico por Cristina Rivero. Mapa de Gene Thorp.

La lista está encabezada por México, donde la asistencia de inteligencia de EE.UU. es mayor que en cualquier lugar fuera de Afganistán, según el diario The Washington Post informó en abril. También incluye América Central y África Occidental, donde las rutas de tráfico se han movido en respuesta a la presión de EE.UU. contra los carteles en otros lugares.

Requerido que comentara sobre la asistencia de inteligencia de EE.UU., el presidente Juan Manuel Santos dijo a The Post, durante un reciente viaje a Washington de que no quería hablar de ello en detalle, teniendo en cuenta las sensibilidades implicadas. “Ha sido de ayuda”, dijo. “Parte de la experiencia y la eficiencia de nuestras operaciones y nuestras operaciones especiales han sido el producto de una mejor formación y conocimiento que hemos adquirido de muchos países, entre ellos Estados Unidos.”

Un portavoz de la CIA se negó a comentar.

Colombia y las FARC han estado en las negociaciones de paz en La Habana durante un año. Han acordado hasta ahora en los marcos de la reforma agraria, el desarrollo rural y para permitir que los insurgentes puedan participar en el proceso político una vez que termine la guerra. Las dos partes están discutiendo actualmente un nuevo enfoque en la lucha contra el tráfico de drogas.


Policía afuera de El Nogal discoteca después de las FARC destruyeron con un coche bomba en febrero de 2003. Más de 20 personas perdieron la vida. El bombardeo unido más Colombia contra los insurgentes. (Javier Galeano / AP )

Al borde del colapso

Hoy en día, una comparación entre Colombia, con su vibrante economía y elegante escena social de Bogotá, y Afganistán podría parecer absurdo. Pero hace poco más de una década, Colombia tuvo la tasa más alta de homicidios en el mundo. Bombardeos al azar y las tácticas militares de mano dura impregnaban la vida cotidiana. Unos 3.000 personas fueron secuestradas en un año. Los profesores, activistas de derechos humanos y periodistas sospechosos de ser simpatizantes de las FARC eran rutinariamente asesinados.

La mezcla explosiva de las FARC, los carteles, los paramilitares y las fuerzas de seguridad corruptas crearon un caldero de violencia sin precedentes en la actual América Latina. Casi un cuarto de millón de personas han muerto durante la larga guerra, y muchos miles han desaparecido.

Las FARC fueron fundadas en 1964 como un movimiento campesino marxista que buscaba tierra y justicia para los pobres. En 1998, el presidente de Colombia en ese entonces, Andrés Pastrana, dio a las FARC una zona desmilitarizada del tamaño de Suiza para fomentar las negociaciones de paz, pero sus ataques violentos sólo crecieron, al igual que sus vínculos con el narcotráfico.

Para el 2000, la envalentonada insurgencia de 18.000 hombres apuntó a los líderes políticos de Colombia. Fueron asesinados funcionarios electos locales. Se secuestró a un candidato presidencial y trató de matar a un favorito presidencial, de línea dura Alvaro Uribe, cuyo padre las FARC habían asesinado en 1983.

Ante el temor de Colombia se convertiría en un Estado fallido con un papel aún más importante en el tráfico de drogas hacia los Estados Unidos, el gobierno de Bush y el Congreso intensificado la asistencia a los militares colombianos a través del Plan Colombia.

Para el año 2003, la participación de EE.UU. en Colombia abarca 40 agencias estadounidenses y 4.500 personas, incluidos los contratistas, todos trabajando fuera de la embajada de EE.UU. en Bogotá, entonces la más grande embajada de EE.UU. en el mundo. Se mantuvo así hasta mediados de 2004, cuando fue superado por Afganistán.

“No hay ningún país, incluyendo Afganistán, donde habíamos más que hacer”, dijo William Wood, que fue embajador de EE.UU. en Colombia desde 2003 hasta 2007 antes de acercar el mismo puesto en la guerra en Afganistán durante dos años después de eso.

Cuando Bush llegó a la presidencia, dos conclusiones presidenciales ya estaban en los libros que autorizan acciones encubiertas en todo el mundo. Uno permitido operaciones de la CIA en contra de organizaciones terroristas internacionales. La otra, firmado a mediados de la década de 1980 por el presidente Ronald Reagan, autorizó la acción contra los narcotraficantes internacionales.

Se requiere una orden presidencial para la CIA que hacer otras cosas además de recopilar y analizar la inteligencia en el extranjero. Dando equipos de espionaje a un socio, el apoyo a los partidos políticos extranjeros, la plantación de propaganda, y participar en actividades de formación o letales todo exige una constatación y una notificación a los comités de inteligencia del Congreso.

El hallazgo antinarcóticos había permitido a la CIA y una unidad técnica clandestina del Comando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC) que prestó apoyo a la larga búsqueda del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, asesinado por las fuerzas colombianas hace 20 años este mes. También hizo posibles las operaciones respaldadas por la CIA contra los traficantes y terroristas en Bolivia y Perú hace años.

En el marco del programa colombiano, la CIA no se le permite participar directamente en las operaciones. Las mismas restricciones se aplican a la participación militar en el Plan Colombia. Dicha actividad se ha visto limitada por los miembros del Congreso que habían vivido el escándalo de la función secreta de Estados Unidos en las guerras de Centroamérica en la década de 1980. El Congreso se negó a permitir la participación militar de EE.UU. en Colombia para escalar como lo había hecho en Nicaragua, El Salvador, Honduras y Panamá.


En febrero de 2003, las FARC tomó tres contratistas EE.UU. rehén después de su Cessna de un solo motor, por encima, se estrelló en la selva cerca de La Esperanza. Un programa secreto de la CIA se puso en marcha para encontrarlos. (El Tiempo a través de AP )

Las FARC calculan mal

El nuevo impulso encubierta contra las FARC comenzó extraoficialmente el 13 de febrero de 2003. Ese día, un Cessna de un solo motor 208 se estrelló en la selva por los rebeldes. Guerrilleros cercanos ejecutaron el oficial colombiano a bordo y uno de los cuatro contratistas estadounidenses que trabajaban en la erradicación de la coca. Los otros tres fueron tomados como rehenes.

Los Estados Unidos ya había declarado a las FARC como una organización terrorista por sus asesinatos indiscriminados y el tráfico de drogas. Aunque la CIA tenía sus manos llenas con Irak y Afganistán, Bush ” se apoyó en [director de la CIA George] Tenet ” para ayudar a encontrar los tres rehenes, según un ex alto funcionario de inteligencia involucrado en las discusiones.

La designación de terrorista de las FARC hizo más fácil para financiar un presupuesto negro. “Recibimos dinero de un montón de diferentes ollas”, dijo un diplomático de alto rango.

Uno de los oficiales de la CIA Tenet enviado a Bogotá era un operador de unos cuarenta años, cuyo nombre The Washington Post está reteniendo porque él sigue siendo encubierto. Él creó la Célula de la Embajada de EE.UU. de Fusión de Inteligencia, conocido como “el búnker”.

Era una habitación pequeña 30 – por -30- pies con un techo bajo y tres filas de ordenadores. Ocho personas se sentaron a cada fila de consolas. Algunos fregada mapas de satélite de la selva, mientras que otros buscaron lugares FARC se esconden bajo tierra. Algunas imágenes supervisado o el movimiento de los vehículos etiquetados con dispositivos de localización. Intercepta voz de las comunicaciones de radio y telefonía celular fueron descifrados y traducidos por la Agencia de Seguridad Nacional.

Analistas Bunker fusionados consejos de informantes e información técnica obtenida. Los analistas trataron de vincular a las personas con el flujo de la insurgencia de las drogas, armas y dinero. En su mayor parte, se fueron los grupos paramilitares violentos solo.

Expertos y contratistas técnicos del Bunker construyeron los colombianos su propio sistema informático de inteligencia a nivel nacional. También más tarde ayudaron a crear centros de fusión regionales para impulsar la inteligencia táctica a los comandantes locales. La agencia también pagó por equipos de comunicación encriptada.

“Estábamos muy interesados ​​en conseguir las FARC, y que no era tanto una cuestión de capacidad, ya que era la inteligencia “, dijo Wood, ” específicamente la posibilidad de ubicarlas en el marco de tiempo de una operación. ”

Fuera del Bunker, funcionarios y contratistas de la CIA les enseña el arte de reclutar informantes a las unidades colombianas que habían sido controlados y detector de mentiras. Dieron dinero a la gente con información acerca de los rehenes.

Mientras tanto, la otra agencia secreta EE.UU. que habían estado en la vanguardia de localizar y matar a al- Qaeda llegó a la escena. Comandos de élite de JSOC comenzaron las sesiones de entrenamiento anuales periódicas y misiones de reconocimiento de unidades pequeñas para tratar de encontrar a los rehenes.

A pesar de todo el esfuerzo, la ubicación de los rehenes resultó difícil de alcanzar. Buscando algo que hacer con el nuevo equipo de la inteligencia y el personal, el gerente Bunker y su adjunto militar de los EE.UU. Comando de Operaciones Especiales dio a su pueblo una segunda misión : Objetivo para el liderazgo de las FARC. Esto era exactamente lo que había estado haciendo la CIA y JSOC contra al- Qaeda en el otro lado del mundo. La metodología era familiar.

“Había la polinización cruzada en ambos sentidos “, dijo un alto funcionario con acceso al bunker en el momento. “Nosotros no necesitamos inventar una nueva rueda. ”


Ante la insistencia del presidente George W. Bush y el presidente colombiano, Álvaro Uribe, a la izquierda, el programa de la CIA para encontrar a los rehenes estadounidenses comenzó a apuntar líderes de las FARC con el proporcionado por Estados Unidos inteligencia y bombas inteligentes. (Charles Dharapak / AP )

A petición del presidente de Colombia

Localización de los líderes de las FARC resultaron más fácil que capturar o matar a ellos. Unas 60 veces, las fuerzas colombianas habían obtenido o recibido información confiable, pero no pudo capturar o matar a cualquier persona mayor, de acuerdo con dos funcionarios de Estados Unidos y un alto funcionario colombiano retirado. La historia era siempre la misma. Proporcionados por Estados Unidos helicópteros Halcón Negro serían transportar tropas colombianas en la selva a unos seis kilómetros de distancia de un campamento. Los hombres se arrastran a través del denso follaje, pero los campos estaban siempre vacías en el momento en que llegaron. Más tarde se enteraron de que las FARC tenían un sistema de alerta temprana : Anillos de kilómetros de la seguridad de los campamentos.

Para el año 2006, el triste récord atrajo la atención del jefe de la misión recién llegada de la Fuerza Aérea de los EE.UU.. El coronel se quedó perplejo. ¿Por qué el tercer mayor receptor de ayuda militar de EE.UU. [ detrás de Egipto e Israel ] había avanzado tan poco ?

“Estoy pensando, ‘¿Qué estamos matando a las FARC?'” El coronel, que habló bajo condición de anonimato, dijo en una entrevista.

El coronel, un experto en avión de carga, dijo que ” empezó a buscar en Google las bombas y los combatientes ” en busca de ideas. Finalmente aterrizó en el Enhanced Paveway II, un kit de orientación relativamente baratos que podrían ser atado en un 500 – libras, Mark -82 bomba de gravedad.

El coronel dijo que le dijo el entonces ministro de Defensa Santos sobre su idea y escribió un artículo de una página sobre el mismo para que él entregue a Uribe. Santos tuvo la idea para el secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld. En junio de 2006, Uribe visitó a Bush en la Casa Blanca. Mencionó el reciente asesinato del jefe de al- Qaeda en Irak, Abu Musab al- Zarqawi. Un F- 16 había enviado dos bombas inteligentes de 500 libras en su escondite y lo mató. Presionó para la misma capacidad.

“Es evidente que esto era muy importante” para Uribe, dijo jubilado de la Fuerza Aérea el general Michael V. Hayden, quien había asumido el cargo de director de la CIA sólo unos meses antes.

En primer lugar, estaba el asunto de ajustar las bombas inteligentes en un avión colombiano. Colombia no tenía aviones F-16. Raytheon, el fabricante del equipo, envió ingenieros para encontrar la manera de montar el equipo en un avión. Primero intentaron montarlo en un Embraer A- 29 Super Tucano de fabricación brasileña, un avión turbohélice diseñado para misiones de bajo vuelo de contrainsurgencia. Pero la colocación del cable que corrió desde el ordenador el cerebro de la bomba a la cabina significaba perforación demasiado cerca de la pila de combustible. En su lugar, jerry -aparejado a un mayor Cessna A- 37 Dragonfly, un avión de ataque ligero desarrollado por primera vez por el de operaciones especiales de la fuerza aérea de EE.UU. para Vietnam y más tarde utilizado en la guerra civil salvadoreña.

A continuación, los ingenieros y los pilotos colombianos pusieron a prueba la primera de tres MGP en un remoto aeropuerto, cerca de la frontera con Venezuela. El objetivo era un 2 – por – 4 clavada en el suelo. El avión lanzó la bomba de 20.000 pies. ” Aterrizó sobre un pie de ella”, dijo el coronel. Los resultados fueron tan buenos, pensó, ” ¿por qué perder dos juegos más ? ” Las bombas inteligentes estaban listos para su uso.

Pero los abogados de la Casa Blanca, junto con sus colegas de la CIA y de los departamentos de Justicia, Defensa y de Estado, tenían sus propias preguntas para trabajar a través de. Una cosa era utilizar un PGM para derrotar a un enemigo en el campo de batalla – la Fuerza Aérea de EE.UU. ha estado haciendo durante años. Fue otro de usarlo para apuntar un líder individual FARC. ¿Eso constituiría un asesinato, lo cual está prohibido por la ley EE.UU. ? Y, ” ¿podríamos ser acusados ​​de participar en un asesinato, incluso si no es a nosotros mismos haciendo ? “, Dijo un abogado involucrado.

Oficina de Asesoría Legal y otros de la Casa Blanca decidió finalmente que el mismo análisis jurídico que se había aplicado a al- Qaeda podría aplicarse a las FARC. Matar a un líder de las FARC no sería un asesinato, porque la organización plantea una amenaza constante para Colombia. Además, ninguno de los comandantes de las FARC se podría esperar que se rindieran.

Y, como una organización de tráfico de drogas, el estatus de las FARC como una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU. se había resuelto años atrás con la lucha contra el narcotráfico hallazgo de Reagan. En ese momento, la epidemia de crack de cocaína estaba en su apogeo, y el gobierno decidió que las organizaciones que llevaron a las drogas de las calles de los Estados Unidos eran una amenaza para la seguridad nacional.

Había otro motivo de preocupación. Algunos altos funcionarios preocupados de que las fuerzas colombianas podrían usar las PGM para matar a sus enemigos políticos percibidos. “Las preocupaciones eran enormes debido a sus problemas de derechos humanos”, dijo un ex oficial militar de alto rango.

Para asegurar a sí mismos de que los colombianos no sería un mal uso de las bombas, los funcionarios estadounidenses subieron con una solución novedosa. La CIA podría mantener el control de la clave de cifrado se inserta en la bomba, que descodifica las comunicaciones con los satélites GPS para que puedan ser leídos por los ordenadores de la bomba. La bomba no pudo alcanzar su objetivo sin la llave. Los colombianos tendrían que pedir la aprobación de algunos de los objetivos, y si hicieron un mal uso de las bombas, la CIA podría negar la recepción de GPS para su uso futuro.

“Queríamos un cierre de sesión “, dijo un funcionario de alto rango involucrados en las deliberaciones.

Para cortar con el burocrático inicial, los primeros 20 kits de bombas inteligentes – y sin las claves de cifrado – llegó a través de la CIA. La factura era menos de $ 1 millón. Después de eso, Colombia se le permitió comprar a través del programa de Ventas Militares al Extranjero.

Secretamente ayudar a Colombia contra los rebeldes

Raytheon Paveway II mejorada es una bomba guiada por láser mejorada con una capacidad de guiado por GPS, que funciona mejor contra objetivos en la espesa selva. Una clave de cifrado se inserta en el sistema de orientación permite que la computadora de la bomba para recibir datos del GPS de uso militar que se utilizan para guiar a una bomba a su objetivo.

Anatomía de Operaciones Aéreas letales en Colombia

Primera ataque: En una misión típica, varios Cessna A-37 Dragonflys, un avión de ataque ligero desarrollado por primera vez por el de Operaciones Especiales de EE.UU. para Vietnam, vuela a 20.000 pies llevando bombas inteligentes. Pueden ser lanzadas una vez que los aviones reciben dentro de los tres kilómetros de la meta. Las bombas se comunican con satélites GPS para saber dónde están en todo momento y para dar en el blanco.
Bombardeo: Varios Embraer A-29 Super Tucanos de fabricación brasileña, un avión turbohélice volado a una altura mucho más baja, siguen a los A-37. Dejan caer bombas convencionales por gravedad en un patrón cerca de las bombas inteligentes para aplanar la selva y matar a otros insurgentes en el campamento de las FARC.
Ataque de cañoneros: aviones de combate AC-47 de la era de Vietnam volando bajo, apodado Puff the Magic Dragon, ametrallan la zona con ametralladoras, disparando a las sobrevivientes, de acuerdo con uno de los varios funcionarios que describieron el escenario.
Las unidades de tierra: Por último, si el campo está lejos en la selva, las tropas del Ejército de Colombia suelen ser transportados en helicópteros transporte de tropas Black Hawk proporcionados por Estados Unidos. Las tropas recogían los restos del líder de las FARC muerto, si es posible, reunían a los sobrevivientes y recogían los equipos electrónicos como teléfonos celulares y computadoras que pueden aportar información valiosa acerca de las operaciones de las FARC.

Un primera ataque

Tomás Medina Caracas, también conocido como Negro Acacio, jefe narcotraficante de las Farc y comandante de su Frente 16, fue el primer hombre de la Célula de Fusión de Inteligencia de la Embajada de EE.UU. en cola para un ataque de PGM.

A eso de las 04:30 horas del 1 de septiembre de 2007, los pilotos usando gafas de visión nocturna soltaron varias bombas inteligentes mejoradas Paveway II en su campamento en el este de Colombia a medida que funcionarios de ambas capitales esperaban. Las tropas recuperaron sólo una pierna. Al parecer, por su tez oscura pertenecían a Acacio, uno de los pocos líderes negros de las FARC. Las pruebas de ADN confirmaron su muerte.

“Hubo una gran cantidad de emoción”, recordó William Scoggins, director del programa antinarcóticos en el Comando Sur del ejército de EE.UU.. “Nosotros no sabemos el impacto que tendría, pero nos pareció que era un cambio de juego. ”

Seis semanas más tarde, las bombas inteligentes asesinados Gustavo Rueda Díaz, alias Martín Caballero, líder del Frente 37, mientras que él estaba hablando por su teléfono celular. Acacio de muertes y de Caballero hizo que los frentes 16 y 37a se colapsen. También provocaron deserciones en masa, según un cable secreto del Departamento de Estado de fecha 6 de marzo de 2008, y puesto en libertad por el grupo anti- secretos WikiLeaks en 2010. Este fue sólo el comienzo de la desintegración de las Farc.

Para ocultar el uso de las PGMs de descubrimiento pública, y para garantizar el máximo daño al campamento de los líderes de una de las FARC ‘, la fuerza aérea y asesores estadounidenses desarrollaron nuevas tácticas de ataque. En una misión típica, varios Dragonflys A- 37 que volaba a 20.000 pies bombas inteligentes realizadas. Tan pronto como llegaron los aviones dentro de una ” cesta” de cinco kilómetros de la meta, el software GPS de una bomba se convertiría automáticamente.

Los Dragonflys fueron seguidos por varios A- 29 Super Tucanos, volando a una altura mucho más baja. Ellos caerían una serie de bombas tontas en un patrón de cerca. Su presión de la explosión mataría a alguien cercano y también aplanar la selva densa y ocultar el uso de las bombas inteligentes.

Entonces, bajo vuelo, la era de Vietnam AC- 47 helicópteros de combate, apodado Puff the Magic Dragon, sería bombardear la zona con ametralladoras montadas, ” disparar a los heridos tratando de ir para la cubierta “, según uno de varios oficiales militares que describen la mismo escenario.

Sólo entonces las fuerzas de tierra de Colombia llegan a reunir a los presos, la recogida de los muertos, así como teléfonos celulares, computadoras y discos duros. La CIA también pasó tres años entrenando cerca equipos de apoyo aéreo de Colombia en el uso de rayos láser para guiar clandestinamente pilotos y bombas inteligentes guiadas por láser a sus objetivos.

La mayoría de cada operación se basaba en gran medida en las intersecciones de la señal de la NSA, que se alimentaban de inteligencia a las tropas en el suelo o los pilotos antes y durante una operación. ” Intersecciones… tratara de un cambio de juego “, dijo Scoggins, del Comando Sur de EE.UU..

La naturaleza durante todo el día de trabajo de la NSA fue capturado en un cable secreto del Departamento de Estado publicado por WikiLeaks. En la primavera de 2009, el objetivo era narcotraficante Daniel Rendón Herrera, conocido como Don Mario, el hombre más buscado de Colombia y responsable de 3.000 asesinatos durante un período de 18 meses.

” Durante siete días, utilizando la señal y la inteligencia humana “, los activos de la NSA ” trabajaron día y noche ” para cambiar la posición de 250 comandos aerotransportados US- entrenados y equipados cerca de Herrera, mientras trataba de huir, de acuerdo a un cable de abril de 2009 y un alto funcionario del gobierno que confirmado el papel de la NSA en la misión.

La CIA también entrenó a los interrogadores de Colombia a la pregunta de manera más eficaz a miles de desertores de las FARC, sin el uso de las técnicas de ” interrogatorio mejorado ” aprobados para su uso en al- Qaeda y posteriormente repudiado por el Congreso como abusiva. La agencia también ha creado las bases de datos para realizar un seguimiento de las sesiones informativas para que pudieran buscar y referencias cruzadas para construir un cuadro más completo de la organización.

El gobierno colombiano pagó desertores y les permitió reintegrarse en la sociedad civil. Algunos de ellos, a su vez, ofrecen una valiosa información sobre la cadena de las Farc de mando, rutas de viaje estándar, campamentos, líneas de suministro, de drogas y de las fuentes de dinero. Nos ayudaron a hacer sentido del intercepta voz de la NSA, que a menudo utilizan palabras de código. Los desertores también a veces se utilizaron para infiltrarse en campamentos de las FARC a los dispositivos de escucha de plantas o balizas que emite una coordenada GPS para bombas inteligentes.

“Hemos aprendido de la CIA”, dijo un alto funcionario de seguridad nacional de Colombia del programa de interrogatorio. “Antes, no le prestamos mucha atención a los detalles. ”


Comandante de las FARC Raúl Reyes en 2002 en Los Pozos, Colombia. En 2008, Colombia, con la aprobación tácita de EE.UU., lanzó bombas inteligentes de fabricación estadounidense en Ecuador, causando la muerte de Reyes, considerado como el líder del grupo N º 2. (Scott Dalton / AP )

Ecuador y los rehenes no olvidados

En febrero de 2008, el equipo de Estados Unidos y Colombia obtuvo su primer avistamiento de los tres rehenes estadounidenses. Después de esperar cinco años, la reacción no se hizo esperar en la sede de EE.UU. Comando de Operaciones Especiales en Tampa, la cual comenzó a enviar comandos JSOC abajo, dijo un alto funcionario de EE.UU. que se encontraba en Colombia cuando llegaron.

El equipo JSOC estuvo encabezada por un comandante de la Marina SEAL Team Six. Las unidades pequeñas establecieron tres áreas operativas cerca a los rehenes y realizaron reconocimiento de largo alcance, dijo el alto funcionario. La NSA ha aumentado su monitoreo. Todos los ojos estaban puestos en la ubicación remota de la selva. Pero a medida que los preparativos iniciales estaban en marcha, las operaciones se estaban calentando en otros lugares.

Al otro lado del río Putumayo, a una milla dentro de Ecuador, la inteligencia de EE.UU. y un informante colombiano confirmó la guarida de Luis Edgar Devia Silva, también conocido como Raúl Reyes, y considerado como el N º 2 en el secretariado de las FARC de siete miembros.

Fue un descubrimiento incómodo para Colombia y los Estados Unidos. Para llevar a cabo un ataque aéreo significó un piloto colombiano volar un avión colombiano golpearía el campo usando una bomba de fabricación estadounidense con un cerebro controlado por la CIA.

El coronel de la Fuerza Aérea tenía un mensaje sucinto para el comandante de operaciones aéreas de Colombia a cargo de la misión. ” Le dije: ‘ Mira hombre, que todos sabemos dónde es este tipo. Eso sí, no f – para arriba. ”

Los abogados de la seguridad nacional de Estados Unidos vieron la operación como un acto de defensa propia. A raíz del 9/11, que habían llegado con una nueva interpretación del uso permitido de la fuerza contra los actores no estatales como Al Qaeda y las FARC. Decía así : Si un grupo terrorista operado desde un país que no podía o no para detenerlo, entonces el país bajo ataque – en este caso, Colombia – tenía derecho a defenderse con la fuerza, incluso si eso significaba meterse a otro país soberano.

Esta fue la justificación legal de ataques con drones de la CIA y otras operaciones letales en Pakistán, Yemen, Somalia y, mucho más tarde, durante la redada en Pakistán que mató a Osama bin Laden.

Así minutos después de la medianoche el 1 de marzo, tres A-37 Dragonflys despegaron de Colombia, seguido por cinco Súper Tucanos. Los sistema de guía de laas bombas inteligentes se encendieron una vez que los aviones llegaron a menos de tres millas de la ubicación de Reyes.

Siguiendo las instrucciones, los pilotos colombianos se quedaron en el espacio aéreo colombiano. Las bombas cayeron según lo programado, destruyendo el campamento y matando a Reyes, quien, según informes de prensa colombianos, estaba durmiendo en pijama.


Arriba: El bombardeo del campamento de Raúl Reyes en Ecuador 2008 provocó una disputa diplomática. Ecuador que trasladó tropas a ciudades fronterizas como Puerto Nuevo (Abajo). (Rodrigo Buendía / AFP via Getty Images; Dolores Ochoa/AP)

Fuerzas colombianas se apresuraron a través de la frontera hacia Ecuador para recuperar los restos de Reyes y también tomó un gran tesoro de los equipos informáticos que resulte ser la más valiosa de inteligencia FARC encontrada anteriormente.

El bombardeo desató una grave crisis diplomática. El líder venezolano Hugo Chávez llamó a Colombia “un estado terrorista” y trasladó tropas a la frontera, como lo hizo Ecuador. Nicaragua rompió relaciones. Uribe, bajo presión, pidió disculpas a Ecuador.

La disculpa, mientras que calma las relaciones en América Latina, enfureció al pequeño círculo de funcionarios estadounidenses que conocía la historia de fondo, dijo uno de ellos. “Recuerdo que pensé: “Yo no puedo creer que están diciendo esto'”, dijo. “Para que ellos renuncian a una posición legal importante era una locura.”

Pero la solapa no dañó los lazos profundos entre las fuerzas estadounidenses y colombianos o disuadir a la misión de rescatar a los rehenes. De hecho, el número de tropas JSOC continuó creciendo a más de 1.000, dijo el alto funcionario luego en Colombia. Los oficiales pensaron de seguro que serían vistos, pero nunca lo fueron. Un ejercicio militar colombo-estadounidense proporcionó suficiente cobertura cuando el Comité Internacional de la Cruz Roja se presentó en bases aisladas y tropezó con algunos americanos fornidos, dijeron dos funcionarios estadounidenses.

Después de seis semanas de espera para encontrar a los secuestrados, la mayoría de las tropas JSOC abandonaron el país para la realización de misiones en otras partes. Una unidad se mantuvo. El 2 de julio de 2008, tenía el papel de suplente no utilizado en la espectacular y bien documentado de la Operación Jaque, en la que las fuerzas colombianas que pretendían ser miembros de un grupo humanitario engañaron a las FARC para que entreguen los tres rehenes estadounidenses y otros 12 sin disparar ni una bala. El equipo de JSOC, y una flota de aviones de EE.UU., se posicionó como Plan B, en caso de que la operación en Colombia saliera mal.


Un piloto colombiano aborda un Super Tucano en Bogotá en 2006. Recientemente, Colombia ha instalado bombas inteligentes en algunos de sus Tucanos Super, que se han utilizado en gran medida para lanzar bombas mudas durante los ataques aéreos. (José Miguel Gómez /Reuters)

Santos continúa la guerra de las bombas inteligentes

Como muestra de la confianza, a principios de 2010 el gobierno de EE.UU. dio Colombia control sobre la clave de cifrado del GPS. No ha habido informes de mal uso, fallos o daños colaterales de las bombas inteligentes. La transferencia fue precedida por negociaciones rápidas sobre las reglas de combate para el uso inteligente de la bomba atómica. Entre las reglas era que ellos se pondrían en marcha sólo contra campamentos aislados de la selva.

El presidente Santos, quien fue ministro de Defensa bajo Uribe, ha incrementado en gran medida el ritmo de las operaciones contra las FARC. Casi tres veces más líderes de las FARC – 47 vs 16 – han sido asesinados bajo Santos que bajo Uribe. Las entrevistas y los análisis de los sitios web del gobierno y la prensa informes indican que al menos 23 de los ataques bajo la gestión de Santos fueron operaciones aéreas. Las bombas inteligentes sólo se utilizaron en contra de los líderes de las FARC más importantes, dijeron las autoridades colombianas en respuesta a las preguntas. Bombas de gravedad se utilizaron en los otros casos.

El presidente Juan Manuel Santos, quien fue ministro
de Defensa de Colombia, cuando el programa
secreto de la CIA intensificó, ha incrementado
sus esfuerzos para debilitar a las FARC. 

(José Cendón / Bloomberg)

Colombia continúa mejorando sus capacidades aéreas. En 2013, la fuerza aérea mejoró su flota de aviones de combate Kfir de fabricación israelí, equipándolos con bombas guiadas por láser Griffin de fabricación israelí. También ha instalado bombas inteligentes en algunos de sus Súper Tucanos.

Después de haber diezmado a la dirigencia de las FARC y muchos de los comandantes de frente, los militares, con continua ayuda de la CIA y otras agencias de inteligencia, parece estar trabajando su camino a través de las filas de nivel medio, incluidos los comandantes de la compañía móvil, más endurecido batalla – la y con experiencia restante de cuadros. Un tercio de ellos han sido muertos o capturados, según las autoridades colombianas.

El gobierno de Santos también se ha dirigido a las redes financieras y de armas de apoyo a las FARC. Algunos críticos piensan que el gobierno ha estado demasiado centrado en matar a los líderes y no lo suficiente sobre el uso del ejército y la policía para ocupar y controlar el territorio rebelde.

Matar a una persona que nunca ha sido una medida de éxito en la guerra, dicen los expertos de contrainsurgencia. Es el caos y la disfunción que matar a los líderes hace que la organización lo que importa. Las operaciones aéreas respecto de los dirigentes de las FARC “se ha convertido a la organización al revés”, dijo un alto funcionario del Pentágono que ha estudiado el clasificado historia de la guerra en Colombia EE.UU..

Algunos han huido a Venezuela. Un miembro de la secretaría se esconde de manera intermitente en el Ecuador, de acuerdo a los altos funcionarios de Colombia, rompiendo el vínculo psicológico importante con tropas de tierra y el reclutamiento de minusvalía.

Por temor a ser localizados y específica, unidades que ya no duermen en el mismo lugar dos días seguidos, por lo que los campos deben ser más escasa. ” Ellos saben que el gobierno tiene tanta información sobre ellos ahora, y la inteligencia en tiempo real “, dijo el alemán Espejo, de seguridad y defensa consejero de la Embajada de Colombia. Preocupado por espías en medio de ellos, las ejecuciones son comunes.

Las FARC todavía monta ataques – un atentado con coche bomba de un destacamento policial 07 de diciembre mató a seis policías y dos civiles – pero ya no viaja en grupos grandes, y limita la mayoría de las unidades de menos de 20. Incapaz de montar ataques a gran escala, el grupo ha vuelto a golpear y ejecutar tácticas utilizando francotiradores y explosivos.

El cansancio de los 50 años de vida de la selva transitoria ha hecho mella en el equipo negociador de las FARC, también. Aquellos que han vivido en el exilio parecen más dispuestos a continuar la lucha que los que han estado haciendo los combates, dijeron las autoridades colombianas. Las negociaciones, Santos dijo en la entrevista, son el resultado de la campaña militar exitosa, ” la guinda del pastel. ”

El 15 de diciembre, las FARC dijo que comenzaría un alto el fuego unilateral de 30 días en señal de buena voluntad durante la temporada navideña. El gobierno de Santos rechazó el gesto y se comprometió a continuar su campaña militar. Más tarde ese mismo día, las fuerzas de seguridad mataron a un guerrillero de las FARC implicado en un atentado con bomba contra un ex ministro. Tres días más tarde, el ejército mató a otros cinco.

Elyssa Pachico y Julie Tate contribuyeron a este reportaje.

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La CIA ayudó a matar a líderes de FARC

La CIA ayudó a matar a líderes de FARC

Juan Manuel Santos dijo al Post que la CIA ha sido “de ayuda” al brindar a las fuerzas de Colombia mejor entrenamiento y conocimiento.

Autor : AP | Fecha: 22/12/2013 | Actualizado: 22/12/2013 9:03 AM MST

Crédito: EFE

WASHINGTON — Un programa encubierto de la CIA ha ayudado al gobierno de Colombia a matar al menos a dos decenas de líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de acuerdo con un reporte del diario The Washington Post.

El Post reportó que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense también ha brindado “sustancial ayuda de espionaje” al gobierno colombiano.

El periódico indicó que Estados Unidos ha proporcionado a Colombia equipo para sistema de posicionamiento global (GPS) que puede ser usado para transformar municiones normales en “bombas inteligentes” capaces de dar en el blanco con exactitud en objetivos específicos, aunque se encuentren en selvas densas.

En marzo de 2008, las fuerzas colombianas mataron al comandante de las FARC Luis Edgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, en uno de los varios campamentos en la selva que las fuerzas rebeldes tienen, en Ecuador, cerca de la frontera con Colombia. El reporte del Post señaló que Colombia usó bombas inteligentes de fabricación estadounidense en la operación.

El reporte del Washington Post se basa en entrevistas a más de 30 ex funcionarios y actuales funcionarios de Estados Unidos y Colombia, que hablaron a condición del anonimato debido a que el programa es confidencial y se encuentra en curso.

La CIA no hizo declaraciones sobre el reporte. Sin entrar en detalles, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo al Post que la CIA ha sido “de ayuda” al brindar a las fuerzas de Colombia mejor entrenamiento y conocimiento.

El programa multimillonario recibió fondos en secreto y aparte de los 9.000 millones de dólares en ayuda que Estados Unidos ha otorgado abiertamente a Colombia, en su mayoría en ayuda militar. El programa fue autorizado por el entonces presidente George W. Bush y ha continuado en el mandato de Barack Obama, reportó el diario.

El gobierno de Colombia y las FARC han sostenido reuniones de paz en La Habana desde finales de 2012, pero no ha habido un cese al fuego entre ambas partes. A principios de este mes, Santos culpó a los rebeldes de un ataque a un puesto de control de la policía que dejó nueve muertos, entre ellos civiles, militares y un policía.

Las FARC se alzaron en armas en 1964. Los operativos militares respaldados por Estados Unidos han reducido el número de efectivos de las FARC a aproximadamente 9.000 y han matado a varios comandantes de alto rango, si bien los rebeldes insisten en que siguen siendo una fuerza poderosa.

EE.UU. “no” estuvo involucrado en la fuga de Jacob Ostreicher de Bolivia, según el Dpto. de Estado

EE.UU. “no” estuvo involucrado en la fuga de Jacob Ostreicher de Bolivia, según el Dpto. de Estado

EE.UU. "no" estuvo involucrado en la fuga de Jacob Ostreicher de Bolivia, según el Dpto. de Estado

Jacob Ostreicher. AFP

Estados Unidos negó haber asistido al empresario estadounidense Jacob Ostreicher a fugarse a su país desde Bolivia, como acusa La Paz, dijo una portavoz del Departamento de Estado.

 

“No estuvimos involucrados en su salida de Bolivia”, dijo brevemente la portavoz adjunta de la cancillería estadounidense, Marie Harf.

 
Harf solo indicó que funcionarios consulares estadounidenses ayudaron a Ostreicher a arreglar el viaje de regreso a su país, cuando llegó a Perú desde Bolivia, donde llevaba detenido más de dos años por lavado de dinero.
 
“Hemos estado en contacto frecuente con las autoridades bolivianas sobre esto”, añadió.
 
El empresario arrocero, de 54 años, salió de Bolivia el pasado fin de semana y el domingo en la noche tomó un vuelo desde Lima a Los Ángeles en una nave de la compañía aérea LAN Chile.
 
Este miércoles, el ministro de Interior boliviano, Carlos Romero, denunció que Ostreicher escapó con el apoyo de un “equipo de élite” bajo conocimiento de Washington.
 
Según Romero, el estadounidense huyó sin pasar trámites migratorios y “sin registrar ingreso legal en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima”, aunque “sí fue habilitado para salir de Perú”.
 
El caso Ostreicher fue detenido en 2011 acusado de lavar dinero para un narcotraficante brasileño, por lo que pasó 18 meses en una cárcel de alta seguridad sin juicio y luego quedó en arresto domiciliario.
 
A fines de 2012 puso al descubierto en Bolivia una red de funcionarios estatales que lo extorsionaban exigiendo dinero a cambio de su libertad. A raíz del caso, más de una docena de abogados del gobierno, fiscales y jueces fueron detenidos, en un proceso aún en curso.
 
El Departamento de Estado norteamericano confirmó el martes que Ostreicher está en su país desde el lunes.
 
La ministra de Justicia, Cecilia Ayllón, anunció el lunes que Bolivia solicitará la extradición del estadounidense.
 
Bolivia y Estados Unidos mantienen gélidas relaciones diplomáticas desde la expulsión recíproca de sus embajadores en 2008.
 
 
Publicado el 19 Diciembre 2013
Fuentes: AFP

Justicia chilena sobresee a general Matthei por muerte de padre de Bachelet

Justicia chilena sobresee a general Matthei por muerte de padre de Bachelet

EFE
Santiago de Chile

La Justicia chilena sobreseyó este martes de forma temporal la causa del general Fernando Matthei, padre de la excandidata presidencial Evelyn Matthei, por la muerte del general Alberto Bachelet, progenitor de la presidenta electa, Michelle Bachelet, que falleció en 1974 tras ser torturado.

Según informaron fuentes oficiales del Poder Judicial, el juez especial Mario Carroza acusó en otra arista del caso a los coroneles en retiro de la Fuerza Aérea Edgar Cevallos Jones y Ramón Cáceres Jorquera, los únicos procesados en la causa, del delito de torturas con resultado de muerte.

La querella fue presentada por la Agrupación de Familiares de Ejecutado Políticos para esclarecer la muerte de Alberto Bachelet, quien fue general de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), se opuso al golpe contra Salvador Allende y murió en 1974 en la cárcel, tras ser torturado en la Academia de Guerra Aérea (AGA).

En esa época el director de la AGA era Fernando Matthei, quien más adelante fue miembro de la Junta Militar de la Augusto Pinochet, por lo que los querellantes habían solicitado que se procesara también al general retirado como cómplice de la muerte de Bachelet.

El juez Carroza, sin embargo, señaló en su resolución que “no pudo determinarse (la) responsabilidad penal” de Matthei, por lo que dictó el sobreseimiento temporal de la causa.

El fallo de primera instancia de este caso, que se rige por el antiguo procedimiento penal, podría conocerse durante el primer semestre de 2014.

Alberto Bachelet y Fernando Matthei, ambos generales de la FACH, fueron buenos amigos hasta el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, cuando tomaron caminos opuestos.

Bachelet y otros oficiales leales a Allende fueron torturados en la AGA mientras Matthei era director de ese recinto, aunque el general siempre ha argumentado que desconocía los horrores que ocurrieron en ese lugar.

Su defensa ha argumentado que Matthei, que entonces era coronel, no tenía autoridad sobe lo que ocurría en los sótanos de la AGA, ya que estaban a cargo de la Fiscalía de Aviación.

Michelle Bachelet y Evelyn Matthei, hijas de ambos militares, se enfrentaron este fin de semana en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile, en las que la exmandataria socialista se impuso con un 62,16 % de los votos frente a un 37,83 % de su oponente.