Cubanos de EE UU piden a Obama que la isla salga de la lista de países terroristas

Cubanos de EE UU piden a Obama que la isla salga de la lista de países terroristas

Más de medio centenar de estadounidenses de origen cubano muestran al presidente su disconformidad con la decisión en una carta remitida a la Casa Blanca

Un hombre en una bicicleta por las calles de La Habana. / AP

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Más de medio centenar de cubanoamericanos han mostrado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, su disconformidad con la decisión de su Administración de mantener a Cuba en la lista de países terroristas en una carta remitida a la Casa Blanca. Los firmantes, 60 estadounidenses entre los que se encuentran empresarios, académicos, profesores universitarios, escritores, artistas o líderes religiosos, sostienen que no hay razones jurídicas para que la isla continúe en esa lista y que la mayoría de los cubanos que residen en este país sostienen su misma posición.

“Somos un grupo heterogéneo de cubanos que incluye tanto a partidarios como opositores del gobierno de La Habana pero a los que nos une el deseo de que Cuba, como nación, sea tratada con justicia y de acuerdo a la ley internacional”, indica en un correo electrónico Arturo López Levy, uno de los firmantes de la carta, profesor de Política Latinoamericana en la Universidad de Denver y miembro de Cuban American for Engagement. “Como ciudadanos norteamericanos nos preocupa que incluso después de las tragedias de Boston y Bengasi, que evidenciaron la importancia de tratar la cooperación internacional con la máxima seriedad, el Departamento de Estado no haya hecho un análisis objetivo sobre Cuba y continúe desacreditando la lista como instrumento útil de la seguridad nacional estadounidense con ejercicios manipulados para apaciguar el extremismo de los cabilderos proembargo”, sostiene López Levy.

Como ciudadanos norteamericanos nos preocupa que incluso después de las tragedias de Boston y Bengasi, que evidenciaron la importancia de tratar la cooperación internacional con la máxima seriedad, el Departamento de Estado no haya hecho un análisis objetivo sobre Cuba”

Arturo López Levy

“Esta carta es una reacción a otra misiva que en abril de este año enviaron al presidente tres congresistas de origen cubano en el que pedían que se mantuviera a Cuba en esa lista”, explica en conversación telefónica Antonio Zamora, abogado y presidente de la Fundación para la Normalización de las Relaciones entre EE UU y Cuba, con sede en Miami. Zamora hace referencia a un documento que firmaron el 29 de abril los republicanos Ilena Ros-Lehtinen y Mari Díaz-Balart y el demócrata Albio Sires, en el que solicitaban a Obama que no eliminaran a la isla de la relación de Estados que amparan prácticas terroristas que cada año elabora el Departamento de Estado y en la que también se encuentran Siria, Irán y Somalia.

“Denunciamos de manera firme que las afirmaciones de estos tres miembros del Congreso, que se han atribuido falsamente la representación del resto de los cubanoamericanos”, se indica en la misiva. En la carta se incluyen varias encuestas elaboradas en los últimos meses por varias organizaciones y medios de comunicación que coinciden en que la mayoría de los estadounidenses y los cubanos están a favor de que EE UU retome las relaciones con la isla.

Cuando el pasado 30 de mayo el Informe sobre Terrorismo del Departamento de Estado confirmó que Cuba se mantenía en la lista de países terroristas, muchos de los grupos de cubanos exiliados vieron en esta medida una concesión hacia la línea dura del Congreso. “Esta decisión daña a EE UU mucho más que a Cuba, porque toda la comunidad internacional entiende que seguir incluyéndola en el listado es algo absurdo, que se trata más de una decisión política que de seguridad nacional”, señala Zamora.

Esta decisión daña a EE UU mucho más que a Cuba, porque toda la comunidad internacional entiende que seguir incluyéndola en el listado es algo absurdo, que se trata más de una decisión política que de seguridad nacional”

Antonio Zamora

La actual situación política que se vive en EE UU, en la que la Administración necesita de todos los apoyos posibles para sacar adelante algunas iniciativas anheladas por la Casa Blanca, no hace ser a Zamora especialmente optimista sobre la posibilidad de que Obama decida, como hizo George W. Bush con Corea del Norte en 2008, dictar una orden ejecutiva para eliminar a la isla del listado, sin necesidad de aguardar un año más al nuevo informe del Departamento de Estado. “Esperamos iniciar una conversación con la Casa Blanca para ver si, más adelante, las cosas están más propicias y el momento político es mejor para adoptar esa decisión”, indica Zamora.

Vivian Mannerud, propietaria de la agencia de viajes Airline Broker y que también firma la carta, advierte al presidente de que haría bien en recordar que en los últimos comicios de noviembre el Partido Demócrata recibió el apoyo de una nueva mayoría de cubanos de Florida cuya percepción sobre la política hacia la isla no es la conservadora tradicional. “La derecha cubana ya no decide las elecciones. Aquí hay muchos otros cubanos que quizás no gritamos tan alto, no estamos en los medios, pero que somos los que decidimos las elecciones en este Estado”, señala en conversación telefónica.

En los meses anteriores a la publicación del informe, varios congresistas del ala más progresista del Partido Demócrata y varios grupos en el exilio cubano confiaban en un cambio de actitud en el Departamento de Estado hacia Cuba dados los antecedentes de su nuevo dirigente, John Kerry, que en varias ocasiones se manifestó a favor de cambiar la política de EE UU hacia la isla. “Teníamos la esperanza de que el Departamento de Estado fuera responsable con los intereses nacionales norteamericanos y asumiera una evaluación objetiva del tema. Desafortunadamente, nos decepcionaron, aun cuando habría que reconocer que el informe de 2012 incluye más razones para quitar a Cuba de la lista que los de años anteriores”, indica López Levy.

Los firmantes de la carta también señalan las ventajas que para la aceleración del proceso de reformas en la isla puede tener la eliminación de Cuba de la lista de países terroristas

Cuba fue incorporada en la lista de países terroristas en 1982 por su apoyo a grupos comunistas de África y América Latina en los 60 y 70. Las razones que aduce el informe del Departamento de Estado para mantener a la isla dentro del listado son la presencia de miembros de ETA -el régimen siempre ha alegado que los miembros de la banda están allí en virtud de los acuerdos apara acoger etarras expatriados firmados con España en los ochenta- y de las FARC, aunque asegura que “no hay indicios de que el Gobierno cubano les provea de armas y entrenamiento”; que dé cobijo a fugitivos buscados por la justicia estadounidense y que sea considerada por la Financial Action Task Force como un Estado estratégico para el lavado de dinero empleado para financiar el terrorismo. Estas razones, junto con el encarcelamiento del estadounidense Alan Gross o la colaboración con Estados que también se encuentran en esa lista, como Siria e Irán, son las que alegaron los tres congresistas en su carta.

“Se trata de motivos falsos”, señala Zamora. “La detención de Gross no tiene nada que ver con el terrorismo, lo mismo que la presencia de fugitivos estadounidenses. Si entre Cuba y EE UU hubiera un tratado de extradición, EE UU podría reclamarlos legalmente”, concluye Zamora, quien advierte que La Habana está albergando en la actualidad el proceso de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC y que ni Colombia, ni Francia o España “no han protestado” por la presencia de miembros de la guerrilla o de ETA en la isla.

En la carta enviada al presidente Obama, los firmantes sostienen que “las razones que en un primer momento llevaron a incluir a Cuba a la lista ya no existen” y aducen los criterios que la ex secretaria de Estado, Condoleezza Rice, esgrimió en su libro de memorias para justificar la eliminación de Corea del Norte de esa relación por Bush en 2008: “Que no ha haya apoyado el terrorismo en los últimos 20 años”.

Los firmantes de la carta también señalan las ventajas que para la aceleración del proceso de reformas en la isla puede tener la eliminación de Cuba de la lista de países terroristas. “Sacarla del listado permitiría a EE UU participar en los cambios y las oportunidades que ofrece Cuba. La isla es un país en transición, no una amenaza para la seguridad nacional”, dice el documento.

Una estadounidense y un británico mueren luchando con los rebeldes sirios

GUERRA CIVIL EN SIRIA

Una estadounidense y un británico mueren luchando con los rebeldes sirios

La televisión oficial de Siria ha emitido imágenes del coche en el que fueron atacados

Imagen de la televisión siria que muestra el pasaporte de la fallecida. / REUTERS

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Tres extranjeros occidentales, entre ellos una mujer estadounidense y un hombre británico, fallecieron el miércoles en enfrentamientos en la provincia de Idlib, según la televisión estatal siria. El Gobierno de Bachar El Asad ha acusado en numerosas ocasiones a los grupos opositores de estar infiltrados por milicianos extranjeros, sobre todo procedentes de Irak. No es común, sin embargo, que los medios oficiales de Damasco identifican a occidentales caídos en el bando rebelde.

La televisión Syrian TV llegó a emitir imágenes del pasaporte de la mujer estadounidense de la que dijo que falleció en combate. Su nombre es Nicole Mansfield y era de Flint, Michigan. Tenía 33 años y era madre de una hija de 18. En la foto del pasaporte aparece cubierta con un velo islámico negro. El FBI comunicó la muerte a la familia el jueves por la tarde. “Evidentemente, estaba luchando con las fuerzas de la oposición”, dijo su tía, Monica Mansfield Speelman, a Reuters.

Junto a ella murió Ali Almanasfi, de 22 años y natural de Londres. Los dos se encontraban tomando fotos de un puesto militar en Idlib cuando su coche fue atacado por las fuerzas del régimen, según informó la cadena británica Sky News. La televisión siria mostró también imágenes del automóvil, junto a un arsenal de armas y una bandera del Frente Al Nusra, afiliado a Al Qaeda, que dijo que se encontraban en posesión de los fallecidos. Ni Gran Bretaña ni Estados Unidos tienen presencia diplomática en Siria, por lo que será complicado para ambos países negociar la repatriación de los cuerpos.

La semana pasada otro británico, el médico Isa Abdur Rahman, de 26 años, falleció también en Idlib, adonde se había mudado para atender a civiles heridos en combate. El hospital de campaña en el que trabajaba fue atacado por el Ejército gubernamental. En marzo, un exmilitar de EE UU, Eric Harroun, fue arrestado cuando regresaba a EE UU desde Siria. El FBI le acusa de haber colaborado con el Frente Al Nusra, al que el Gobierno norteamericano considera afiliado a Al Qaeda.

En mas de dos años de conflicto han fallecido en Siria más de 80.000 personas, según un recuento de la Organización de Naciones Unidas. Tanto EE UU como Rusia están organizando una conferencia política, que tendrá lugar en Ginebra en junio, para lograr una resolución negociada al conflicto, después de que el régimen de El Asad haya protagonizado una serie de avances en el campo de batalla en las semanas pasadas.

Obama insta al Congreso a congelar el interés de los préstamos universitarios

Obama insta al Congreso a congelar el interés de los préstamos universitarios

El presidente de EE UU abre una nueva batalla con la oposición que difiere en la forma de resolver el problema de los préstamos

Obama habla sobre préstamos universitarios rodeado de estudiantes en la Casa Blanca. /MANDEL NGAN (AFP)

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El presidente Barack Obama ha instado este viernes a los miembros del Congreso a que lleguen a un acuerdo para impedir que el próximo 1 de julio se doblen los tipos de interés de los préstamos universitarios. La petición de Obama supone una nueva brecha en la tensa relación que mantiene la Casa Blanca con los republicanos, que consideran que laley que la Cámara de Representantes aprobó la semana pasada para hacer frente al problema del crédito universitario es suficiente para resolver un problema enquistado. El Gobierno de EE UU, que tiene un plan alternativo, sostiene que la legislación de la cámara Baja es injusta e insuficiente y ha amenazado con vetarla si llega hasta el Despacho Oval.

Si el Congreso no llega a un acuerdo, la tasa de interés de los 7,5 millones de estudiantes universitarios beneficiarios de un préstamo se elevará automáticamente del 3,4% al 6,8%

Rodeado de estudiantes de Universidad, Obama ha señalado que, en la actualidad, los americanos deben más por los créditos universitarios que por sus tarjetas y ha advertido de que este tipo de deuda se extiende a lo largo de décadas “lastrando el futuro de los jóvenes y de sus familias”. La cantidad que se debe por préstamos universitarios en EE UU excedió de el billón de dólares en 2012, según datos de FinAid.orgque ha creado un sistema de medición de la deuda universitaria. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales, el coste de la educación universitaria está creciendo dos y tres veces más deprisa que la inflación y es mucho más elevado que el de la Sanidad. Si el Congreso no llega a un acuerdo, la tasa de interés de los 7,5 millones de estudiantes universitarios beneficiarios de un préstamo se elevará automáticamente del 3,4% al 6,8%.

Los tipos de interés de los créditos universitarios se mantienen congelados en el 3,4% desde 2007. El año pasado, en plena campaña electoral, Obama y los republicanos consiguieron prorrogar esa cifra un año más. La Casa Blanca y los partidos en el Congreso están de acuerdo en que es necesario subir los tipos pero no en el cómo o el cuándo. El 23 de mayo, la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó una ley que establece que el interés se fije cada año en función del tipo de interés de los bonos del tesoro a 10 años más un porcentaje de 2,5 puntos, con lo que se obtendrían unos ingresos suficientes para reducir el déficit en unos 3.700 millones de dólares.

La cantidad que se debe por préstamos universitarios en EE UU excedió de el billón de dólares en 2012

“Aunque es una buena noticia que la Cámara haya adoptado una medida, no lo ha hecho en la dirección adecuada y no es justa ni suficiente”, ha señalado este viernes Obama. La Administración tiene un plan alternativo y ha amenazado con vetar la ley de la Cámara de Representantes si llega hasta la mesa del presidente. La propuesta del Gobierno también contempla una equiparación de los tipos de interés de los créditos con los de los bonos a 10 años, pero con un plus del 0,9% que se establecería no de manera anual y variable como proponen los republicanos, sino en función de la duración del préstamo. La medida comenzaría a aplicarse dentro de dos años, durante los cuales, los demócratas en el Senado esperan mantener la actual tasa del 3,4%.

La Casa Blanca y los partidos en el Congreso están de acuerdo en que es necesario subir los tipos pero no en el cómo o el cuándo

“La educación universitaria no debe ser un privilegio reservado únicamente a los más ricos. No es el momento de poner freno al futuro de las nuevas generaciones”, ha insistido Obama. Los republicanos consideran que la intervención de este viernes del presidente no es más que “un signo de desesperación”. El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, ha señalado esta mañana en un comunicado que con esta declaración la Casa Blanca busca “cambiar el foco de atención de su creciente lista de escándalos”, en referencia a la discriminación fiscal de Hacienda hacia los grupos del Tea Party, el control de las comunicaciones a periodistas de AP por parte del Departamento de Justicia o la filtración de los correos sobre la explicación oficial del ataque al consulado de Bengasi. “Buscar una batalla en una materia donde hay acuerdo político no va a sacar a la Casa Blanca de sus problemas”, señala la nota.

Mientras la cámara Baja ya ha aprobado su norma, el Senado, de mayoría demócrata, aún no ha presentado la suya. Obama ha instado a los universitarios, como ya hizo el año pasado, a que insistan a sus representantes políticos para que lleguen a un acuerdo para impedir que se dupliquen de manera automática los intereses sobre sus préstamos hipotecarios. Entonces, en plena campaña y con el codiciado voto joven como premio, hubo pacto. Ahora las circunstancias han cambiado.

Ted Cruz, principal enemigo de la reforma migratoria

Ted Cruz, principal enemigo de la reforma migratoria

El senador de apellido hispano no ayudará a recuperar el apoyo de esta comunidad a su partido

Ted Cruz, durante su aparición en la Convención Nacional Republicana el pasado agosto. /SPENCER PLATT (GETTY IMAGES)

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Nació en Calgary, Canadá, hace 42 años. Es hijo de un emigrante cubano y una norteamericana con ascendencia europea. El senador Ted Cruz presume de la emigración de sus antepasados como millones de norteamericanos cuyas trayectorias han terminado por tejer la narrativa única de Estados Unidos. Pero a pesar de ese apellido hispano -su nombre de pila es en realidad Rafael-, es ahora el enemigo de los intereses de 11 millones de indocumentados, sus familiares -algunos de ellos ciudadanos- y todo aquel que defienda la reforma del sistema de inmigración.

Cruz pertenece al grupo de senadores aupados por el Tea Party y que, una vez en Washington, han logrado secuestrar las negociaciones del presupuesto, han retrasado -más allá de lo que le gustaría reconocer a otros compañeros de filas- el nombramiento de miembros clave de la Administración Obama y ahora amenazan con bloquear leyes históricas como la reforma migratoria.

Curtido como abogado del Estado de Texas y defensor de varios casos ante el Tribunal Supremo, el senador Cruz da lecciones de retórica desde la sala de votaciones del Senado hasta las redes sociales. Se ha vestido con el descaro del Tea Party como ningún otro de sus candidatos. Tras ganar su escaño en Texas el pasado mes de agosto, no ha dudado en blandir sus argumentos de la derecha más conservadora para encarar todo tipo de propuestas legislativas. Desde las del presidente Obama hasta las de los veteranos de su propio partido.

Una pugna que no han escondido en sesiones parlamentarias. Cruz puede afirmar un día, ante la reunión anual del Partido Republicano de Nueva York, que se siente “profundamente optimista porque nuestros ideales funcionan, porque la libertad funciona”- cuando hace apenas unas semanas había reconocido que no cree en su agrupación política.

Para Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, Cruz es “un provocador de patio de colegio”

Ha obligado a John McCain, un veterano del Senado, a responder a sus provocaciones. “En vez de bloquear lo que estoy convencido que quieren mis colegas -todos ellos aquí, y que son una minoría dentro de la minoría de republicanos en el Senado- reconozcamos que la mayoría de senadores en realidad prefiere seguir adelante con un presupuesto que tantas horas y tanto esfuerzo nos ha costado cerrar”.

Para Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado y otro de los legisladores con décadas de experiencia, -y que ahora presencia la división causada entre los republicanos por los recién llegados-, Cruz es “un provocador de patio de colegio”. Pero el senador de Texas no es de los que desaprovechan la oportunidad para contestar. “No sabía que estábamos en el recreo”, le respondió en una sesión del Senado.

Ésa es su firma. Desde las primarias en las que venció en Texas el pasado verano, derrotando por 13 puntos de diferencia al favorito, el número dos del gobernador, Rick Perry, Cruz ha hecho suyo el ideario del Tea Party para defender los valores más conservadores de la política estadounidense y pelear cualquier medida que plantee Obama. Rechaza sus reformas como cualquier avance de carácter social, y su enfrentamiento con el poder del gobierno federal le ha empujado a rechazar ayudas públicas para los afectados por el huracán Sandy en Nueva Jersey y Nueva York.

Su historia es también la de decenas de legisladores que llegan a unas elecciones con un currículum -avalado en este caso por su paso por Harvard y Princeton- y al entrar en campaña cambian de disfraz. Después de trabajar en el equipo electoral del expresidente George W. Bush, Cruz asesoró al republicano en su propuesta de reforma migratoria, abandonada en 2001 y que fracasaría seis años después tras un debate que ni republicanos ni demócratas quieren recordar. Hoy puede convertirse en su peor pesadilla si lleva a la Cámara algunas de las propuestas que ya defendió hace unas semanas en las negociaciones preliminares de la ley.

Cruz formó parte de la campaña del expresidente George W. Bush, y le asesoró en su propuesta de reforma migratoria en 2001

Cruz, cuyo apellido e historia familiar podían haberle convertido en otro Marco Rubio, en otro vínculo de los republicanos con la comunidad hispana, insiste sin embargo en que la principal promesa de la reforma migratoria debe ser eliminada por completo: aquellas personas que hayan vivido ilegalmente en Estados Unidos no deberían poder acceder nunca a la ciudadanía.

Esta enmienda planteada por Cruz en el Comité Judicial del Senado durante las sesiones que aprobaron el texto antes de pasar al pleno de la Cámara, desenmascaró en realidad la coalición de demócratas y republicanos que están dispuestos a regularizar a los 11 millones de indocumentados que se estima residen en el país. Esta provisión es imprescindible para el avance de la reforma, que sólo firmará Obama si ofrece una vía de acceso a la nacionalidad para los ‘sin papeles’.

Sin embargo, el senador guardaba otra enmienda que sí puede amenazar el paso de la ley en las próximas semanas porque lleva el sello del Tea Party, porque muchos republicanos están esperando a que alguien como Cruz se atreva a plantearla y porque hace eco de lo que quieren exigir después en la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana puede levantar un muro al paso de la legislación. El senador quiere prohibir que los indocumentados se beneficien de cualquier tipo de programa financiado con dinero público a nivel local o estatal.

Cruz ha encajado como un guante en el modelo de senador que ha dejado libre Marco Rubio, otro hispano de padres cubanos que sí ha optado por convertirse en la bisagra unificadora de conservadores y republicanos tradicionales. Ha recuperado ideas como la revocación de la reforma sanitaria de Obama para cruzarlas con el debate migratorio. Ningún indocumentado, defiende Cruz, debería acceder a un solo recurso de los que aquella ley pone a disposición de los ciudadanos.

Mientras Cruz adelantaba este discurso del pasado en ante el Comité Judicial, sus compañeros de la Cámara Baja todavía no han podido alcanzar un acuerdo básico para redactar la ley de inmigración paralela que querían haber presentado hace ya una semana. Demócratas y republicanos se han atascado por una exigencia que recuerda más a las elecciones legislativas de 2010 que al ambiente de cooperación bipartita que han querido transmitir desde el Senado, y que augura un agrio verano para la reforma.

El senador, sin embargo, ve en toda esta división la gran oportunidad para su partido. “Es muy fácil que los republicanos se sientan desmoralizados ahora”, aseguró durante un polémico discurso en Nueva York este miércoles. “Pero los cambios llegan rápido y, en política, a la velocidad de la luz”. Cruz no hablaba al electorado. Hablaba a los miembros de su partido en aquel Estado, donde rechazaron que se hubiera invitado al legislador de Texas después de traicionarles rechazando la ayuda para las víctimas de Sandy.

El rapidísimo ascenso de la última estrella republicana, desconocida hace apenas un año, pasa sin embargo por convencer a los veteranos de su misma coalición. Senadores como McCain, con 26 años de recorrido en Washington, ya rechazan abiertamente las estrategias del grupo liderado por Cruz. Después de sabotear las negociaciones del presupuesto y bloquear reuniones de los republicanos con la oposición demócrata, el próximo campo de batalla es el de la inmigración. Y ni los republicanos, ni los hispanos, ni Obama podrán esperar una sola concesión.

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EN EL PAÍS

El Supremo de EE UU avala la toma de muestras de ADN de los detenidos

El Supremo de EE UU avala la toma de muestras de ADN de los detenidos

Los magistrados que han votado en contra coinciden en que la sentencia supone un cambio radical del poder policial

Exterior del Tribunal Supremo de EE UU. / REUTERS

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En una apretada y controvertida decisión -cinco votos a favor y cuatro el contra-, los nueve magistrados del Tribunal Supremo de Estados Unidoshan fallado a favor de que la policía pueda tomar muestras de ADN de personas detenidas por delitos graves sin necesidad de una autorización judicial previa. La sentencia concluye que es es constitucional que los Estados mantengan una base de datos de ADN de los arrestados y equiparan el material genético con las huellas dactilares como método para la identificación de delincuentes.

Tomar y analizar una muestra de ADN extraída del interior de la mejilla de un detenido es equiparable a las huellas dactilares o la fotografía, un procedimiento policial legítimo y razonable”

Sentencia del Tribunal Supremo

“Tomar y analizar una muestra de ADN extraída del interior de la mejilla de un detenido es equiparable a las huellas dactilares o la fotografía, un procedimiento policial legítimo y razonable de acuerdo con la Cuarta Enmienda [que garantiza la proporcionalidad de las recopilación de pruebas en las investigaciones policiales]”, se señala en el fallo, adoptado por la mayoría y redactado por el juez Anthony Kennedy, en el que se defiende que las pruebas de ADN de detenidos por delitos graves no constituyen una violación de la intimidad.

Prueba de la división que la resolución ha suscitado en el seno del alto tribunal es que el juez de tendencia progresista Stephen Breyer se ha sumado a sus compañeros más moderados -John Roberts, Samuel Alito y Clarence Thomas-, mientras que Antonin Scalia, uno de los miembros más ultraconservadores del Supremo, ha votado junto al resto de colegas de tendencias habitualmente opuestas. Los cuatro jueces disidentes con la sentencia mayoritaria -Scalia, Ruth Bader Ginsburg, Sonia Sotomayor y Elena Kagan- coinciden en que la resolución favorece un cambio radical en los poderes policiales.

En su voto particular, Scalia ha alertado de que el verdadero propósito de las muestras de ADN debería ser resolver casos, no identificar a los detenidos. “No se equivoquen, la decisión de hoy permite que su ADN se encuentre en una base de datos sólo por el hecho de que le hayan detenido, no importa por qué motivo o si la detención ha sido correcta o errónea”, sostiene el magistrado. La sentencia del Supremo es muy específica sobre la constitucionalidad de la extracción de muestras de ADN en el caso de detenciones por delitos graves, pero no se pronuncia sobre el caso de arrestos de delitos menores o faltas.

Los cuatro jueces disidentes con la sentencia mayoritaria coinciden en que la resolución favorece un cambio radical en los poderes policiales

En EE UU el Gobierno federal y 28 Estados autorizan la toma de muestras de ADN en determinados tipos de detenciones. En los últimos años, varios juzgados han fallado sobre la legalidad de este tipo de pruebas, pero fue un tribunal de Maryland el que primero resolvió que el Estado no podía someter a uno de sus ciudadanos, Alonzo King, a una prueba de ADN sin una autorización judicial previa. En 2009, King fue detenido tras amenazar a varias personas con una pistola. Su material genético lo vinculó a un caso de violación sin resolver que se produjo seis años antes. Este es el caso sobre el que el Supremo ha resuelto este lunes.

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha defendido la necesidad de que los Estados desarrollen sus propias bases de datos de ADN y de que estén interconectarlas entre sí a nivel nacional y con el resto de agencias federales. Los grupos de derechos civiles, sin embargo, advierten del peligro de que con esos registros se aumente todavía más la presión policial sobre las minorías, que son las que sufren más detenciones e investigaciones por parte del sistema policial y judicial de EE UU.

Assange se querella contra la juez del caso por falta de transparencia

Assange se querella contra la juez del caso por falta de transparencia

El fundador de la red de revelación de secretos acude a los tribunales civiles para denunciar las restricciones impuestas por la magistrada a declarar secretos muchos autos

Julian Assange. / KERIM OKTEN (EFE)

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No está mal como ironía que sea precisamente el caso de Bradley Manning el que haya llevado a Julian Assange y una coalición de activistas a presentar una demanda contra Denise Lind, la juez que preside el consejo de guerra contra el soldado, debido a las restricciones que ha impuesto a la prensa al declarar muchos de los autos secretos e impedir el acceso a la información.

Para el Centro de Derechos Constitucionales (CCR, siglas en inglés) –que es parte en la demanda-, se trata de un último intento por hacer transparente un juicio que hasta su inicio hoy ha estado  marcado por el maltrato al acusado, tanto que la propia juez Lind reconoció que Manning había sido sometido a un castigo injusto durante su detención en la base de los Marines en Quantico (Virginia), por lo que le concedióun crédito de 112 días a descontar de cualquiera que sea la condena que se le imponga finalmente.

“Si la demanda interpuesta falla”, explican desde el CCR, “el juicio a Manning se llevará a cabo bajo unas condiciones en las cuales los periodistas y el público estarán vedados a saber lo que sucede dentro del tribunal”. Para activistas como Alexa O’Brien o Kevin Gosztola –que han cubierto todas y cada una de las vistas que atañen a Manning-, se trata de un caso que marcará a toda una generación y sobre el que debería de haber la máxima transparencia, aunque se quejan de lo contrario.

A la entrada de la base militar de Fort Meade se concentraban esta mañana bajo la copiosa lluvia una veintena de seguidores de Manning portando carteles pidiendo su liberación y elevando a los altares a Assange –hoy recluído voluntariamente en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, donde enfrenta cargos por abusos sexuales a dos mujeres-, a pesar de que éste se haya asegurado de distanciarse todo lo posible del joven soldado de Oklahoma ante el temor de que la Administración de Barack Obama acabe sentándole un día también a él ante un juez, como indicaría el jurado popular que, en teoría –son secretos-, ya estudia el caso en Virginia.

La fiscalía acusa al soldado Manning de haber ayudado a Osama Bin Laden al haber filtrado cientos de miles de documentos clasificados a WikiLeas

La fiscalía acusa al soldado Manning de haber ayudado a Osama Bin Laden

Tres años después de su detención en Irak, se inicia el juicio contra el responsable de haber filtrado cientos de miles de documentos clasificados a WikiLeas

El soldado preso Bradley Manning es escoltado a su llegada ayer al tribunal militar de Fort Meade. / ALEX WONG (AFP)

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Todavía vestido con uniforme militar –lo podrá llevar hasta el momento en que sea declarado culpable-, Bradley Manning se ha sentado esta mañana frente a la juez que presidirá su consejo de guerra -sin jurado militar por expresa decisión del soldado-, acusado de ser responsable de la mayor filtración de documentos secretos del Gobierno de la historia de Estados Unidos y que difundió la organización WikiLeaks.

La corte marcial se abría tres años después de que el soldado fuera detenido en Irak en mayo de 2010 y tras rechazarse un acuerdo de último minuto, que abría la puerta en la base militar de Fort Meade (Maryland, a unos 50 kilómetros al noreste de Washington) a uno de los mayores procesos militares desde los casos surgidos a raíz de la masacre de My Lai durante la Guerra de Vietnam.

De 25 años, este soldado de Oklahoma destinado en Irak como analista de espionaje, ha admitido haber filtrado al grupo de Julian Assange más de 700.000 documentos clasificados y se ha declarado culpable de 10 de los 22 cargos que se le imputan y que le garantizan una sentencia de al menos 20 años de cárcel. La fiscalía busca probar que Manning ayudó al enemigo –lo que le supondría la cadena perpetua, tras alcanzar un acuerdo para que no sea la máxima pena- y violó la ley de Espionaje de 1917.

El juicio contra Manning es uno de los mayores procesos militares desde los casos surgidos a raíz de la masacre de My Lai durante la Guerra de Vietnam

“Este es el caso de un soldado que sistemáticamente volcó información en internet y en las manos del enemigo”, ha declarado el capitán Joe Morrow, por parte de la acusación. “Este es un caso sobre lo que pasa cuando la arrogancia se junta con información privilegiada”, ha proseguido el miembro de la fiscalía, que ha asegurado que Manning dio información clasificada a la organización de Osama Bin Laden “sabiéndolo” y “consciente de que se beneficiaría de ella”.

“Si tienes acceso sin precedentes a una red clasificada 14 horas al día, siete días a la semana durante más de ocho meses… ¿qué harías?”, escribió retórico Manning bajo la firma bradass87 en un chat de internet con el hacker Adrian Lamo, que luego le entregaría a las autoridades. Esa frase ha sido utilizada hoy por la fiscalía como apertura de su alegato de presentación y prueba de que el soldado sabía perfectamente lo que hacía al copiar y entregar a Assange los documentos.

Manning, el héroe o el traidor –depende de con quién se hable-, parecía hoy más diminuto que nunca y cuesta imaginar que ese joven de aspecto aniñado sea el culpable de haber puesto en jaque a la diplomacía norteamericana y ridiculizado al Ejército de EEUU tras filtrar un vídeo en el que desde un helicóptero Apache los militares mataban a varios civiles en Irak en 2007 y acababan con la vida de dos periodistas de Reuters –un fotógrafo y un traductor-.

De Manning ha dicho en su defensa su abogado, David Coombs, que era “joven e ingenuo pero bien intencionado” cuando cometió los actos que se le imputan tratando de tener un impacto en la vida de otros. “Creyó que si el público tenía acceso a la información, podía hacer del mundo un lugar mejor”, ha explicado Coombs, alejado del podio y dando a su exposición de argumentos un aire teatral.

Si tienes acceso sin precedentes a una red clasificada 14 horas al día, siete días a la semana durante más de ocho meses… ¿qué harías?”,

Bradley Manning

A finales de mayo, la juez militar, la coronel Denise Lind, cerraba un año y medio de vistas preparatorias y fijaba las reglas para un juicio que hoy ya ha dado una prueba de las medidas de seguridad que le rodearán. Muchas de las pruebas son material considerado clasificado, lo que significa que amplias partes del proceso se harán a puerta cerrada, sin público ni medios de comunicación. Ante las quejas, la juez consideró el uso de palabras claves para referirse a temas sensibles pero descartó la idea por considerar que no funcionaría y sólo complicaría las cosas.

El juicio a Manning es la mayor representación de la política de mano dura aplicada por la Administración de Barack Obama contra aquellos que filtran información gubernamental, que hasta el momento ha abierto seis casos bajo la Ley de Espionaje, más del doble de todas las efectuadas por todas las presidencias anteriores juntas y solo conManning sentado en el banquillo de los acusados por ahora.

Se espera que el juicio dure 12 semanas –el 23 de agosto es la fecha fijada para su conclusión-, con el testimonio de más de 150 testigos, 24 de ellos lo harán de forma confidencial. La juez Lind tiene la facultad de bloquear con un botón el sonido que llega a la sala de prensa –que lleva 17 segundos de retraso- cuando considera que se ha dicho algo que pone en peligro la seguridad nacional. A la sala del juicio sólo se permite la entrada a 10 periodistas, provistos unicamente de papel y bolígrafo. Por primera vez desde que se iniciaron las vistas previas, y gracias a los activistas del caso, hoy ha habido un taquígrafo en la sala del tribunal para recoger para la historia los testimonios de los testigos